martes, 17 de enero de 2012

¿Qué hace el asesino de Long Island?

Esta semana nos hemos arriesgado y os estamos contando las andanzas de un asesino (o dos) que actualmente no ha sido detenido. Un caso que probablemente pasará a engrosar las enciclopedias de asesinos en serie –como todos los que os hemos contado- y será recordado en la historia con algún alias, probablemente algo como El asesino de prostitutas o, simplemente, El asesino de Long Island. Pero, ¿cómo sabe la policía y el FBI que se trata del mismo asesino?
En mayo de 2010, tras la desaparición de Shannan Gilbert, una prostituta de 24 años residente en New Jersey –estado vecino a Long Island-, la policía comenzó a rastrear las zonas en que se había visto a la mujer por última vez. Ahora hace más de un año, el pasado diciembre, se encontraron los restos de cuarto mujeres en la playa de Gilgo Beach. Ninguno era el de Shannan, pero todos tenían algo en común con ella: eran los cuerpos de prostitutas que se anunciaban en la página web de anuncios clasificados http://www.craigslist.org/. A los pocos días, un quinto cadáver aparecía en esa playa, y también en mayo de 2011, otros tres cadáveres se encontraban entre los matojos al norte de la carretera Ocean Parkway, que recorre esa zona. Y todos (en total un mínimo de diez, quizá más) con un mismo común denominador: los anuncios clasificados.


Long Island, el lugar de los hechos, Estados Unidos.

Es por ello y por la forma en que han sido asesinadas, que el FBI cree que se trata del mismo asesino en serie o de dos cómplices, aunque esta teoría se ha ido descartando a medida que avanza la investigación. Recordamos que en 1993 la policía detuvo, en la misma zona, a Joe Rifkin, asesino confeso de 17 prostitutas; y en 1996 un hombre que trabajaba como cartero confesó haber matado a otras 5. Por tanto, es la tercera vez en la historia de Long Island que un asesino en serie toma como objetivo a las prostitutas. En mayo del año pasado, un detective no identificado declaró al New York Times, en referencia al asesino actual: “El asesino sabe cómo utilizar la tecnología. Algunos piensan que incluso podría tratarse de un policía”. Otras fuentes indican que el asesino podría actuar movido por deseos sexuales, como veremos el jueves, pero todo son elucubraciones, ya que recordemos que todavía se desconoce la identidad del asesino. Si algo está claro, es que Long Island, no es el mejor lugar para ejercer la prostitución.

Fuente: El País

lunes, 16 de enero de 2012

El caso abierto de Long Island



Conozco perfectamente cómo debo actuar. Soy meticuloso y muy paciente. Sin paciencia no hubiera conseguido matar a nadie. Tengo experiencia y conocimientos en este campo. Nada me asusta porque todo lo tengo controlado.


No soy como esos asesinos de pacotilla que actúan a despecho, espero y espero hasta que actúo rápido y silencioso. Incluso me comparan con Jack el Destripador. Seré leyenda, lo sé.


Medios de todo el mundo hablan y especulan sobre mí. Que no se esfuercen en buscar precedentes ni en resolver el caso. No lo harán. Incluso la policía está desconcertada y perdida. 


Mato a quien se lo merece, principalmente a esas rameras, que no sirven para nada, son escoria. Cuando maté a Melissa, llamé a su hermana Amanda y se lo dije bien claro. Cualquier denigración es poca para esas mujeres sucias e inútiles. Así que no se esfuercen en buscar un por qué o un quién… el misterio de Long Island perdurará año tras año.

*recreación ficticia

domingo, 15 de enero de 2012

La ciencia de Miénteme

Muchos domingos os recomendamos series, como Dexter, El Mentalista, Homicidios, etc. Hoy también queremos recomendaros una que se sale un poco del género, pero que está muy relacionado: Lie to me (en español, Miénteme).

En esta serie, el doctor Cal Lightman, junto con sus compañeros del Grupo Lightman, acepta casos de terceros (normalmente las fuerzas del Estado, pero también particulares y empresas) que, para resolver algún dilema, necesitan saber quién miente y quién no. Ellos, analizando el comportamiento, el habla, las microexpresiones de cada persona, poco a poco van desentramando lo que ha ocurrido.

Es importante destacar que, además de que los casos son muy entretenidos, la serie está basada en el trabajo real de Paul Ekman (haz click para ver su web), un experto en microexpresiones que asegura en sus libros y cursos que todos las hacemos sin querer, son involuntarias, se repiten en todas las culturas y, con un poco de entrenamiento, podríamos detectarlas y así resolver más rápida y fiablemente los casos e incluso anticiparnos a los actos de potenciales asesinos, como los que analizamos en este blog. Para ello usa el Sistema de Códigos de Acción Facial (aquí lo tienes explicado en inglés).

Nosotras te ponemos la cabecera, pero tú no dudes en empezar la serie: ¡aprenderás muchísimo!




viernes, 13 de enero de 2012

La condena de La Bestia de Rostov

La policía de Rostov estaba desorientada. No conseguían establecer un patrón claro ya que las víctimas eran muy dispares: mujeres, hombres, niños…  No existía ningún vínculo directo o indirecto entre las víctimas. Solo tenían claro una cosa: se enfrentaban a un enfermo mental, por la manera en como mataba a sus víctimas.

En el 1984 hubo un intento desesperado de encontrar al psicokiller. Se formó en el Instituto Serbky de Moscú un comité de investigación.. La única pista de la que se disponía era de una muestra de semen que se había recogido en el cuerpo de una de las víctimas de Andrei Chikatilo. Analizaron el semen y el resultado fue que el asesino pertenecía al grupo sanguíneo AB. Ante esa nueva pista, la policía se movilizó para capturar al asesino serial.

Se recaudaron más de 500.000 fichas policiales de diferentes ciudadanos. Se pudo reducir la cifra a 26.500 sospechosos por el hecho que sabían que el asesino tenía coche. 

Chikatilo estaba el número 9 en esa lista. Aún así, no había evidencias claras ya que estando una vez en el parque ligando con unas muchachas jóvenes, la policía le pidió la documentación y le realizó un análisis de sangre. El resultado de su análisis fue A. Por lo tanto, no podía ser el mismo, ya que el semen había dado AB. ¿Cómo pudo pasar? Años después, científicos japoneses esclarecieron ese suceso. Y es que resulta que en uno de cada diez mil casos el grupo sanguíneo del semen no coincide con el de la sangre. 

Otra singularidad del caso es que para poder atrapar al asesino, la policía montó un gran dispositivo en la última escena del crimen, en la estación ferroviaria. Más de 600 agentes se disfrazaron para hacerse pasar por taquilleros, ferroviarios, obreros, transeúntes, prostitutas… Tenían la esperanza de que La Bestia de Rostov volviera, pero no fue así.

Pero la casualidad hizo posible la detención de Andrei Chikalito. Un 6 de noviembre de 1990, Andrei salía de un bosque situado en Donlesjoz cuando se topó con un agente policial llamado Igor Rybakov. El policía local vio extraño que saliera de ese bosquecillo un hombre con traje y corbata, nervioso y manchado por el barro. Así que decidió acercarse a él y pedirle la documentación. Apunto su nombre y lo dejó marchar. Unos días después la policía descubrió la última víctima de La bestia de Rostov en el bosque. Inmediatamente el policía recordó a ese hombre que días atrás salía del bosque y su nombre, ya que lo había apuntado.

El 20 de noviembre de ese mismo año, la policía detuvo a La Bestia de Rostov. Al principio, él lo negó todo, pero bastaron unos días de interrogatorio para que acabara confesando. Durante días estuvo dando detalles de los lugares donde había cometido los crímenes. El 15 de octubre de 1992 Romanovich fue condenado a muerte, el 14 de febrero de 1994 llegó la hora de cumplir esa sentencia. 

Durante el tiempo que estuvo en prisión, La Bestia de Rostov confiaba en que pudiera salir de esa. Se ofreció voluntario para ser una cobaya humana, es decir, para que los científicos investigaran con él. A cambio, pedía una pensión y seguir viviendo. Y es que, en esa época, había muchos científicos que querían investigarlo, por ejemplo, una universidad japonesa ofrecía una cantidad muy elevada de dinero por su cerebro. Es por ese motivo, que en el momento de ejecutarle se ordenó que se disparara con mucha precisión, para así evitar cualquier daño en el cerebro, ya que serviría para ser investigado. 

Mientras Rostov esperaba el día de su muerte, en febrero de 1993 decidió conceder una entrevista.Un año después de su muerte, la historia de Andrei Chikatilo alcanzó la fama mundial con la película Ciudadano X en la que se narraba su historia. 

Os dejamos con un vídeo de un programa donde trataron el caso de La Bestia de Rostov


jueves, 12 de enero de 2012

Andrei Chikatilo, un psicópata sexual

El rasgo principal de este psicokiller es que era un psicópata sexual. Los asesinos sexuales se caracterizan por el hecho que muchas veces se sienten desesperados, ya que en su círculo íntimo se les acusa de no poder llegar a tener relaciones sexuales, es decir, de ser impotentes. El psicópata sexual suele seguir un ritual a la hora de matar que se basa en que cuando asesina a una persona, siente una erección y posteriormente eyacula. El hecho de ver sangre de su víctima activa esta sensación de placer sexual. También es un rasgo de los asesinos sexuales el hecho que muchas veces ni siquiera consigan penetrar a sus víctimas, alcanzan el orgasmo masturbándose delante de sus cuerpos ya sin vida. Además, el psicópata sexual refuerza sus convicciones mutilando y comiendo a su víctima. ¿Qué obtiene con esto el asesino sexual? El psicópata sexual siente la necesidad de matar, el asesinato es para ellos un motivo de liberación y apaciguamiento, pero pronto vuelve esa necesidad de matar y empieza de nuevo el ritual. 

Otra característica muy común que hemos visto en los psicópatas, lo veíamos en el caso de La doncella de la Muerte, es que la infancia que ha vivido esa persona le marca su personalidad. Andrei Chikatilo era uno de estos casos, ya que su infancia estuvo marcada por la pérdida de su hermano y por la depresión de su padre. Además, en el colegio también tuvo graves problemas, ya que tenía miedo que sus compañeros se burlaran de él y este hecho le obsesionaba. También en su infancia tuvo problemas que decidió ocultar, como por ejemplo que se meaba en la cama hasta los 12 años o que tenía una miopía muy grave y que no confesó hasta los 30 años, ya en plena madurez.

Otra característica de La Bestia de Rostov es que no era demasiado inteligente. Durante su etapa en el servicio militar, Andrei tuvo problemas con sus compañeros, ya que le acusaban de no poder llegar a intimar sexualmente con ninguna chica y además le decían que su retraso mental iba acorde con su retraso sexual. 

Y ya para terminar el perfil psicológico de Chikatilo, vemos otro rasgo muy característico de un psicokiller y es que mientras asesinaba a todas sus víctimas, Andrei mantenía las apariencias, ya que para su comunidad era un ciudadano ejemplar, un buen marido y un buen padre. Una característica que también vimos en otros asesinos seriales como es el caso de Dennis Rader.

miércoles, 11 de enero de 2012

Las víctimas de La bestia de Rostov

Andrei Chikatilo, más conocido como La bestia de Rostov, confesó 35 asesinatos, la mayoría fueron niños y adolescentes. Elegía sus víctimas y después las convencía para que le acompañaran al bosque, una vez allí los apuñalaba hasta 30 o 40 veces. Acostumbraban a ser chicos o chicas que habían escapado de su casa, que tenían una enfermedad mental o que eran rebeldes. De esta manera le resultaba más fácil conseguir su confianza. 


Es posible que los dos primeros asesinatos fueran fortuitos, de hecho, se cree que inicialmente sus intenciones únicamente eran de carácter sexual. Pero fue a partir de los gritos de terror y ver la sangre correr que consiguió saciar su impotencia y obtener un placer inigualable. 

La primera fue una niña de nueve años. La desnudó violentamente y, a la vista de tanta sangre, se excitó desmesuradamente. Al cabo de tres años volvió actuar, al verse rechazado por una muchacha de 17 años. A partir de ese asesinato empezó a atacar con más frecuencia y anhelar más y más placer. 

Sus acciones eran brutales, sádicas e, incluso, con prácticas caníbales.

martes, 10 de enero de 2012

Brutalidad en los asesinatos de La Bestia

El asesino de esta semana tenía unos gravísimos problemas psicológicos -como veremos el jueves- que marcaron sin duda su modus operandi. Su primera víctima fue una niña de 9 años: la desnudó violentamente y, a la vista de su sangre, se sintió excepcionalmente excitado. La acuchilló repetidas veces, ya que descubrió que era una buena forma de lograr el orgasmo, que con relaciones normales no conseguía –era impotente-.

De esta forma, Andrei Chikatilo vio que la única manera de superar su frustración sexual y obtener placer consistía en maltratar los genitales de sus víctimas, que en su mayoría fueron niños y adolescentes. Después de la primera niña, tardó 3 años en volver a matar. Intentó tener relaciones sexuales con una muchacha de 17 años, pero no pudo conseguir una erección; perdió el control, la estranguló, mordisqueó su garganta, le cortó los senos y se comió los pezones. A su tercera víctima la acuchilló 40 veces y le sacó los ojos. A partir de ese momento, la firma de La Bestia de Rostov sería hacer siempre eso. El mismo año, 1981, acabó con tres personas más, entre las que se encuentra su primera víctima masculina, un chico de 9 años. Comenzó a asesinar cada vez con más frecuencia, la sangre y la muerte le proporcionaban placer y paz. Lograba una sensación de poder que le hacía olvidar su impotencia.

Elegía a sus víctimas y las convencía para que le acompañaran al bosque. Una vez allí, las apuñalaba y sistemáticamente, les sacaba los ojos. A algunas, les arrancaba la lengua a mordiscos para que no gritasen. A las más adolescentes les seccionaba los pechos y los pezones, a veces con un cuchillo y otras son sus propios dientes. Les extirpaba el útero con gran precisión y lo masticaba. A los niños les mutilaba a mordiscos, les cortaba los genitales y guardaba los testículos a modo de trofeo. Y así hasta cometer un mínimo de… 53 asesinatos. Uno de los pocos asesinos comparables a Jack El Destripador –de hecho en inglés se le llama Rostov’s Ripper, parecido a Jack The Ripper.

lunes, 9 de enero de 2012

La Bestia de Rostov

Nombre
Andrei Chikatilo
Alias
La Bestia de Rostov
Fecha del crimen
1987-1990
Lugar del crimen
Rusia
Singularidad
Era impotente, cosa que le torturaba inmesamente. Pensaba que era un inmerecido castigo de Dios.


Era diciembre, hacía mucho frío, casi no sentía los labios. Tapado con un abrigo de plumas y una bufanda de lana, salía del colegio de donde trabajaba, cabizbajo como todos los días.


Su vida era mediocre, y encima, tenía que soportar las burlas de sus alumnos, esos “niñatos” que le apodaban "el ganso" por sus largos hombros encorvados y su cuello alargado. Hacía años que había perdido las fuerzas para conseguir respeto en las aulas su motivación por la educación, ya ni la recordaba. Se había dado cuenta que esos muchachos no aprenderían nada, cuando cumplieran la edad se irían del colegio sin más y crecerían como macarras aprovechándose de los demás.


La niebla de las calles reforzaba sus pensamientos grises, cuando apareció por la lejanía la figura de una pequeña niña que merodeaba por la zona. Debería tener unos nueve años, llevaba un abrigo rojo con capucha grande. Al verla, sintió un escalofrío, no provocado precisamente por el frío hibernal.
Se acercó a ella y empezó a charlar con esas dotes pedagógicas, que apenas utilizaba en sus aulas, pero que hacía años que dominaba a la perfección, además tenía dos hijos con los que mantenía muy buena relación.


 La convenció para llevarla a una cabaña perdida en el bosque mientras le contaba un cuento entrañable… ¿qué pasó en esa cabaña?

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