martes, 6 de diciembre de 2011

Cómo matan ellos, cómo matan ellas



Aprovechando esta semana especial, trataremos uno de los aspectos que algunos lectores nos han preguntado en ocasiones: ¿Matan igual los hombres que las mujeres? Después de un crimen, suelen existir algunos elementos determinantes que evidencian a los investigadores si el autor del crimen ha sido un hombre o una mujer. 
CÓMO MATAN ELLOS
Normalmente un hombre actúa de forma más violenta y suele maltratar antes a sus víctimas, disfrutando de vejaciones y violaciones. La necesidad de sexo, el poder y el dinero son los motivos principales por los que actúan, consecuentemente, no tienen la necesidad de conocer siempre a la víctima antes de actuar. Cuando el cuerpo de la víctima yace muerto se atreven a acercarse, tocarlo o registrarlo.

Dejan más pistas que ellas en el escenario del crimen ya que acostumbran a actuar por impulso, de manera mucho más desorganizada. De hecho, incluso a veces este impulso está motivado por el simple hecho de matar. Por este motivo se convierten en sospechosos muy rápidamente, lo que les provoca nerviosismo o cambios de humor que los evidencian todavía más. Su arma es de fuego o arma blanca, al ver la sangre se pueden excitar.


CÓMO MATAN ELLAS
Las mujeres suelen ser mucho más peligrosas, la ambición, el poder y la venganza son los motivos por los que actúan. Nunca utilizan prácticas sexuales para hacer daño ya que acostumbran a relacionar el sexo con el amor.

Siempre matan por un motivo, por lo tanto, siempre conocen a la víctima antes de actuar. Sus crímenes son más meticulosos y organizados, cosa que las hace más transparentes ante la justicia. De esta manera, después de actuar no se ponen nerviosas y continúan su vida de forma natural. No utilizan armas que les permitan el contacto físico ya que no suelen acercarse al cuerpo de la víctima (evidentemente la sangre nunca las excita).

lunes, 5 de diciembre de 2011

¿Qué es la psicopatía?



Hace unas semanas, Mª del Mar Gallardo nos preguntaba, al leer las atrocidades que los asesinos cometían: ¿Pero todas estas cosas, las puede hacer una persona cuerda o necesita estar de algún modo enferma?

domingo, 4 de diciembre de 2011

Las habilidades de El Mentalista

El Mentalista es una serie que engancha desde el primer momento en que se ve un capítulo entero. ¿Por qué? Desde la Huella del Crimen os recomendamos esta entretenida serie que basa su argumento en la resolución de asesinatos mediante la observación del comportamiento humano. ¿Interesante, no?

Si lees este blog con asiduidad, probablemente no es que te sientas un asesino en potencia -esperamos-, si no que te interesa ver hasta dónde llegan las posibilidades del ser humano, de qué somos capaces, y porqué cometemos actos tan inhumanos. Si te sientes identificado, El Mentalista es tu serie.

El protagonista, Patrick Jane (Simon Baker), colabora con el Centro de Investigaciones de California (CBI). Acude a la escena del crímen y observa, tanto el cadáver y su alrededor, como los testigos, familiares, amigos, lo que dicen y como lo dicen. De esta forma va sacando sus conclusiones y teorias acerca de lo que pasó y como pasó. Lo mejor de la serie es que, una vez lo tiene bastante claro, no lo cuenta sin más; consigue que los propios culpables se delanten a sí mismos. Igual que la serie de Tele5 que ya os recomendamos, Homicidios, ésta cuenta con una doble trama: por una parte, asesinatos puntuales que se resuelven en un mismo capítulo, y por otra parte, un asesino en serie que persigue de forma personal al mentalista llamado El Barón Rojo. Pero no te contamos más, mírala tú mismo que no te arrepentirás. Si aún tienes dudas, mira este anuncio de La Sexta:


Si te has perdido las primeras temporadas, en la web de LaSexta encontrarás todos los capítulos: http://www.lasexta.com/series/capitulos/listado/el_mentalista/34/temporada/1

viernes, 2 de diciembre de 2011

Dennis Rader cumple condena en una prisión de Kansas

Dennis L. Rader fue detenido en 2005. Como habéis podido leer esta semana, El fantasma de Wichita cometió sus asesinatos entre el 1974 y 1991. No había manera de conseguir alguna pista fiable sobre quién era el asesino en serie, por eso, BTK –como él se hacía llamar- fue el asesino serial que más tiempo ha permanecido en libertad.  Siempre detrás de él, pero nunca tan cerca como para poderle coger. Varios policías de Wichita, Ohio, se jubilaron sin poder identificar al psicokiller

En el 2004, la policía hizo un último intento para atrapar a El fantasma de Wichita. Empezaron a realizar exámenes con el ADN extraído de las víctimas. Así, se empezó a tomar muestras de ADN de miles de varones, muchos de ellos se ofrecían para despejar dudas de que ellos no eran el asesino serial que buscaban.

Dennis Rader estaba en la lista de esos posibles asesinos. Mantuvo largas conversaciones con la policía, ellos siempre deseosos de ganar su confianza y a ver si de este modo podían obtener información o una pequeña pista o, quién sabe, una confesión. En una de esas entrevistas con Rader, este preguntó si en el caso de grabar un CD era posible saber en qué computadora se había grabado. Los policías, muy hábilmente, comentaron que no.  Y así es como Dennis Rader cometió un error ya que decidió enviar un CD con fotografías de sus víctimas a los medios de comunicación para probar que continuaba vivo. La policía rastreó el metadato del documento y vio que quién escribía la carta era un tal Dennis. 

Pero también hubo otra  coincidencia que alertó a los policías, una iglesia llamada Lutheran Church Wichita Dennis. Así es como encontraron una vinculación con el sospechoso, Dennis Rader, quién era el diácono luterano. 

Otra coincidencia más que despertó la alerta máxima en los policías fue el coche de Dennis. Los investigadores sabían que el asesino tenía un Jeep Cherokee. Fueron a casa de Dennis y, efectivamente, allí estaba aparcado el Jeep Cherrokee. 

Demasiadas coincidencias, pero se tenía que encontrar una muestra mucho más incriminatoria. Así que se le pidió a la hija de Rader que se prestara a una muestra de ADN. Ella accedió y el resultado fue que era muy familiar a las muestras de ADN halladas en los crímenes. 

Un 25 de febrero de 2005 el asesinó BTK, Dennis Rader, fue detenido. Ese mismo año, en junio, se declaro culpable y el 18 de agosto fue condenado a 10 cadenas perpetuas consecutivas. Con esa condena, si la ley no hubiera cambiado tres años después de su último asesinato, Dennis Rader estaría condenado a muerte. 

Actualmente, El fantasma de Wichita cumple condena en la prisión de El Dorado, Kansas. Está condenado a 175 años de cárcel, es decir, podría salir libre el año 2180, pero lo que es seguro es que antes de ese día, la muerte será quién pondrá fin a su vida.

jueves, 1 de diciembre de 2011

El perfil psicológico del psicokiller "BTK"

Uno de los rasgos principales de este psicokiller y que es habitual en muchos asesinos en serie, es que Dennis Rader, ocupaba un puesto destacado en su entorno social. Un puesto en el que era admirado. Rader era monitor de boy scouts, presidente de la congregación de su iglesia, funcionario municipal, tenía un máster en justicia criminal, una familia maravillosa, con su mujer y sus dos hijos. Nadie de su entorno podía sospechar ni lo más mínimo que esa persona admirada por todos era un psicokiller.

Dennis Rader, más conocido como El fantasma de Wichita o BTK,  era la obsesión de tener el poder. Rader conseguía este poder cuando asesinaba a sus víctimas, casi todas mujeres jóvenes y mayores. El hecho de abusar de ellas y asesinarlas y posteriormente el recuerdo de haberlo hecho le producía un placer enorme, le hacía sentir poderoso.

Pero no solo le bastaba con sentir ese poder, él quería ser reconocido por ojos de toda la sociedad. Esta es otra característica que hemos visto en asesinos en serie que hemos tratado, como Jack el Destripador o El hijo de Sam, es que tenían la necesidad de darse a conocer, es decir, enviaban cartas a la policía o a la prensa para que fueran admirados. En este caso, Rader enviaba cartas a la prensa y las firmaba como BTK (Beat, Torture and Kill). También, como veremos mañana en la resolución final del caso, le mandó un CD a la prensa con fotos de sus crímenes.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Las víctimas de BTK


Dennis Rader fue el responsable de diez homicidios cometidos entre 1974 y 1991, capaz de matar a una familia entera y de atacar a mujeres jóvenes y mayores, penetrando en sus casas y estrangulándolas.

En 1974, Rader asesina a la familia Otero. Picó al timbre mientras desayunaban, al abrir la puerta se encontraron con Dennis, un hombre corpulento que apuntaba con un revolver.

En ese mismo 1974, Kathryn Bright, 20 o 21 años. Ella y su hermano entraron en el apartamento de la víctima cuando fueron sorprendidos por un hombre. BTK forcejó con el hermano de ella, Kevin, quien a pesar de recibir dos disparos sorprendentemente sobrevivió. Su hermana no tuvo tanta suerte y murió después de ser apuñalada tres veces en el abdomen.

Marzo de 1977. Shirley Vian, 26 años.
BTK entró en su casa cuando el hijo de la víctima abrió la puerta. El asesino encerró a los tres pequeños para poder atar y matar tranquilamente a su madre.

8 de diciembre de 1977. Nancy Fox, 25 años. Ella no se dio cuenta de que tenía alguien en su apartamento. Hasta que no se disponía dormir Rader no actuó. La amarró a la camo y la estranguló con las medias de la víctima. Al día siguiente el mismo asesino llamó a la policía para alertar del crimen.

27 de abril de 1985. Marine Hedge, 53 años. Dennis Rader actuó la madrugada de aquel día, cogió a la víctima y se la llevó a un sitio alejado de su casa, donde la estranguló y la abandonó completamente desnuda.

El 16 de septiembre de 1986. Vicki Wegerle, 28 años.
su cuerpo se halló en el suelo de su habitación. El esposo de la víctima quedó tan enrabiado que contrató a un detective privado.

El último asesinato, enero de 1991. Dolores Davis, 62 años. La secuestró y estranguló. Dejó su cuerpo debajo de un puente.

martes, 29 de noviembre de 2011

BTK, su modus operandi en su nombre

Nos encontramos esta semana ante otro asesino en serie que mandó cartas a la prensa y a la policía para asegurarse de ser noticia, como Jack El Destripador. Dennis L. Rader, en su primera carta a la prensa, él mismo escribió: “Me conocerán como B (bind, atar), T (torture, torturar), K (kill, matar)”. Y así fue: así se le conoció porque así es como actuó.

Dennis Rader ante uno de los tribunales que le juzgó
BTK era un gran aficionado a leer y ver libros y películas de asesinos, y cometió todas las atrocidades que él observaba y admiraba. Planificaba sus asesinatos con antelación, por eso los cometió todos entre 1974 y 1991, a lo largo de tantos años. Durante el día era un activo vecino (presidente de la congregación de la iglesia, máster en justicia criminal, casado), y durante sus asesinatos ataba, torturaba, abusaba y mataba a sus víctimas (que analizaremos mañana). Para recordar sus crímenes y disfrutar con ellos, disponía de un cobertizo junto a su casa donde guardaba trofeos, recuerdos de las víctimas y numerosas fotos y notas escritas sobre lo sucedido en cada caso.

El modus operandi habitual en Dennis Rader era atar a una silla a las víctimas (como por ejemplo a toda la familia Otero), torturar física y psicológicamente a las personas, asfixiarlas con bolsas en la cabeza, estrangular con sus manos o son sogas, y  finalmente violar o masturbarse, por ello muchas veces se encontraba semen en los cuerpos.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Dennis Rader, BTK

Nombre
Dennis Rader
Alias
BTK (Bind, Torture and Kill) (Atar, torturar y matar)
Fecha del crimen
1974
Lugar del crimen
Sedgwick (en Wichita, Kansas)
Singularidad Envió algunas cartas a la policía y a agencias de noticias locales, donde se mofaba de los crímenes y daba detalles precisos de cada asesinato. Actualmente sigue en prisión.



Era lunes, la semana volvía a empezar y, como cada mañana, bendecían la mesa para pedir a Dios un buen inicio de semana. La señora Otero acababa de ultimar las tortitas mientras el padre ponía en la mesas las tazas de los niños. Para el hijo mayor cereales con leche fría y para la pequeña, tortitas con miel.

Una vez finalizaron sus plegarias, los hijos empezaron a devorar la comida mientras el padre abría el periódico, evidentemente siempre empezaba por la sección de economía, le fascinaba. La madre tomaba el café mientras planificaba en su agenda el trabajo de la oficina.
De repente, llamaron a la puerta, “¿Quién será”, se preguntó la madre mientras miraba el reloj e intentaba recordar si había quedado con alguien tan pronto. Mientras tanto, la niña pequeña se había asomado a la ventana y había visto a “un hombre muy raro que esconde algo con su chaqueta”.
Los señores Otero se miraron extrañados, el padre se levantó y mientras sonaba por segunda vez el timbre, abrió la puerta. Era un hombre robusto, de cara redonda, gafas finas y una barba mal cuidada. Era Dennis Rader. 

¿Qué escondía bajo la chaqueta? Un revolver.

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