
viernes, diciembre 02, 2011

La Huella del crimen
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Dennis L. Rader fue detenido en 2005. Como habéis podido leer esta semana, El fantasma de Wichita cometió sus asesinatos entre el 1974 y 1991. No había manera de conseguir alguna pista fiable sobre quién era el asesino en serie, por eso, BTK –como él se hacía llamar- fue el asesino serial que más tiempo ha permanecido en libertad. Siempre detrás de él, pero nunca tan cerca como para poderle coger. Varios policías de Wichita, Ohio, se jubilaron sin poder identificar al psicokiller.
En el 2004, la policía hizo un último intento para atrapar a El fantasma de Wichita. Empezaron a realizar exámenes con el ADN extraído de las víctimas. Así, se empezó a tomar muestras de ADN de miles de varones, muchos de ellos se ofrecían para despejar dudas de que ellos no eran el asesino serial que buscaban.
Dennis Rader estaba en la lista de esos posibles asesinos. Mantuvo largas conversaciones con la policía, ellos siempre deseosos de ganar su confianza y a ver si de este modo podían obtener información o una pequeña pista o, quién sabe, una confesión. En una de esas entrevistas con Rader, este preguntó si en el caso de grabar un CD era posible saber en qué computadora se había grabado. Los policías, muy hábilmente, comentaron que no. Y así es como Dennis Rader cometió un error ya que decidió enviar un CD con fotografías de sus víctimas a los medios de comunicación para probar que continuaba vivo. La policía rastreó el metadato del documento y vio que quién escribía la carta era un tal Dennis.
Pero también hubo otra coincidencia que alertó a los policías, una iglesia llamada Lutheran Church Wichita Dennis. Así es como encontraron una vinculación con el sospechoso, Dennis Rader, quién era el diácono luterano.
Otra coincidencia más que despertó la alerta máxima en los policías fue el coche de Dennis. Los investigadores sabían que el asesino tenía un Jeep Cherokee. Fueron a casa de Dennis y, efectivamente, allí estaba aparcado el Jeep Cherrokee.
Demasiadas coincidencias, pero se tenía que encontrar una muestra mucho más incriminatoria. Así que se le pidió a la hija de Rader que se prestara a una muestra de ADN. Ella accedió y el resultado fue que era muy familiar a las muestras de ADN halladas en los crímenes.
Un 25 de febrero de 2005 el asesinó BTK, Dennis Rader, fue detenido. Ese mismo año, en junio, se declaro culpable y el 18 de agosto fue condenado a 10 cadenas perpetuas consecutivas. Con esa condena, si la ley no hubiera cambiado tres años después de su último asesinato, Dennis Rader estaría condenado a muerte.
Actualmente, El fantasma de Wichita cumple condena en la prisión de El Dorado, Kansas. Está condenado a 175 años de cárcel, es decir, podría salir libre el año 2180, pero lo que es seguro es que antes de ese día, la muerte será quién pondrá fin a su vida.

jueves, diciembre 01, 2011

La Huella del crimen
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Uno de los rasgos principales de este psicokiller y que es habitual en muchos asesinos en serie, es que Dennis Rader, ocupaba un puesto destacado en su entorno social. Un puesto en el que era admirado. Rader era monitor de boy scouts, presidente de la congregación de su iglesia, funcionario municipal, tenía un máster en justicia criminal, una familia maravillosa, con su mujer y sus dos hijos. Nadie de su entorno podía sospechar ni lo más mínimo que esa persona admirada por todos era un psicokiller.
Dennis Rader, más conocido como El fantasma de Wichita o BTK, era la obsesión de tener el poder. Rader conseguía este poder cuando asesinaba a sus víctimas, casi todas mujeres jóvenes y mayores. El hecho de abusar de ellas y asesinarlas y posteriormente el recuerdo de haberlo hecho le producía un placer enorme, le hacía sentir poderoso.
Pero no solo le bastaba con sentir ese poder, él quería ser reconocido por ojos de toda la sociedad. Esta es otra característica que hemos visto en asesinos en serie que hemos tratado, como Jack el Destripador o El hijo de Sam, es que tenían la necesidad de darse a conocer, es decir, enviaban cartas a la policía o a la prensa para que fueran admirados. En este caso, Rader enviaba cartas a la prensa y las firmaba como BTK (Beat, Torture and Kill). También, como veremos mañana en la resolución final del caso, le mandó un CD a la prensa con fotos de sus crímenes.

miércoles, noviembre 30, 2011

La Huella del crimen
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Dennis Rader fue el responsable de diez homicidios cometidos entre 1974 y 1991, capaz de matar a una familia entera y de atacar a mujeres jóvenes y mayores, penetrando en sus casas y estrangulándolas.
En 1974, Rader asesina a la familia Otero. Picó al timbre mientras desayunaban, al abrir la puerta se encontraron con Dennis, un hombre corpulento que apuntaba con un revolver.
En ese mismo 1974, Kathryn Bright, 20 o 21 años. Ella y su hermano entraron en el apartamento de la víctima cuando fueron sorprendidos por un hombre. BTK forcejó con el hermano de ella, Kevin, quien a pesar de recibir dos disparos sorprendentemente sobrevivió. Su hermana no tuvo tanta suerte y murió después de ser apuñalada tres veces en el abdomen.
Marzo de 1977. Shirley Vian, 26 años. BTK entró en su casa cuando el hijo de la víctima abrió la puerta. El asesino encerró a los tres pequeños para poder atar y matar tranquilamente a su madre.
8 de diciembre de 1977. Nancy Fox, 25 años. Ella no se dio cuenta de que tenía alguien en su apartamento. Hasta que no se disponía dormir Rader no actuó. La amarró a la camo y la estranguló con las medias de la víctima. Al día siguiente el mismo asesino llamó a la policía para alertar del crimen.
27 de abril de 1985. Marine Hedge, 53 años. Dennis Rader actuó la madrugada de aquel día, cogió a la víctima y se la llevó a un sitio alejado de su casa, donde la estranguló y la abandonó completamente desnuda.
El 16 de septiembre de 1986. Vicki Wegerle, 28 años. su cuerpo se halló en el suelo de su habitación. El esposo de la víctima quedó tan enrabiado que contrató a un detective privado.
El último asesinato, enero de 1991. Dolores Davis, 62 años. La secuestró y estranguló. Dejó su cuerpo debajo de un puente.

martes, noviembre 29, 2011

La Huella del crimen
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Nos encontramos esta semana ante otro asesino en serie que mandó cartas a la prensa y a la policía para asegurarse de ser noticia, como Jack El Destripador. Dennis L. Rader, en su primera carta a la prensa, él mismo escribió: “Me conocerán como B (bind, atar), T (torture, torturar), K (kill, matar)”. Y así fue: así se le conoció porque así es como actuó.
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| Dennis Rader ante uno de los tribunales que le juzgó |
BTK era un gran aficionado a leer y ver libros y películas de asesinos, y cometió todas las atrocidades que él observaba y admiraba. Planificaba sus asesinatos con antelación, por eso los cometió todos entre 1974 y 1991, a lo largo de tantos años. Durante el día era un activo vecino (presidente de la congregación de la iglesia, máster en justicia criminal, casado), y durante sus asesinatos ataba, torturaba, abusaba y mataba a sus víctimas (que analizaremos mañana). Para recordar sus crímenes y disfrutar con ellos, disponía de un cobertizo junto a su casa donde guardaba trofeos, recuerdos de las víctimas y numerosas fotos y notas escritas sobre lo sucedido en cada caso.
El modus operandi habitual en Dennis Rader era atar a una silla a las víctimas (como por ejemplo a toda la familia Otero), torturar física y psicológicamente a las personas, asfixiarlas con bolsas en la cabeza, estrangular con sus manos o son sogas, y finalmente violar o masturbarse, por ello muchas veces se encontraba semen en los cuerpos.

lunes, noviembre 28, 2011

La Huella del crimen
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Nombre | Dennis Rader |
Alias | BTK (Bind, Torture and Kill) (Atar, torturar y matar) |
Fecha del crimen | 1974 |
Lugar del crimen | Sedgwick (en Wichita, Kansas) |
| Singularidad | Envió algunas cartas a la policía y a agencias de noticias locales, donde se mofaba de los crímenes y daba detalles precisos de cada asesinato. Actualmente sigue en prisión. |
Era lunes, la semana volvía a empezar y, como cada mañana, bendecían la mesa para pedir a Dios un buen inicio de semana. La señora Otero acababa de ultimar las tortitas mientras el padre ponía en la mesas las tazas de los niños. Para el hijo mayor cereales con leche fría y para la pequeña, tortitas con miel.
Una vez finalizaron sus plegarias, los hijos empezaron a devorar la comida mientras el padre abría el periódico, evidentemente siempre empezaba por la sección de economía, le fascinaba. La madre tomaba el café mientras planificaba en su agenda el trabajo de la oficina.
De repente, llamaron a la puerta, “¿Quién será”, se preguntó la madre mientras miraba el reloj e intentaba recordar si había quedado con alguien tan pronto. Mientras tanto, la niña pequeña se había asomado a la ventana y había visto a “un hombre muy raro que esconde algo con su chaqueta”.
Los señores Otero se miraron extrañados, el padre se levantó y mientras sonaba por segunda vez el timbre, abrió la puerta. Era un hombre robusto, de cara redonda, gafas finas y una barba mal cuidada. Era Dennis Rader.
¿Qué escondía bajo la chaqueta? Un revolver.