
El asesino que tratamos esta semana es muy distinto a la de la semana anterior, Aileen Wuornos. Esta vez, tenemos un psicópata motivado por el desprecio que sentía hacia su madre, lo que provocó que la muerte sí fuera el motivo del asesinato, no el robo –aunque también se llevó cosas algunas veces-.
Mató de muchas formas distintas hasta llegar a las 16 mujeres. Su característica distintiva es que normalmente concluía sus asesinatos tapando la boca y la nariz de sus víctimas (normalmente a mujeres mayores que no tenían la fuerza y agilidad para defenderse), para que el sujeto dejara de respirar y así provocarle una parada cardio-respiratoria. Abusó sexualmente de muchas de las ancianas que asesinó, y después acababa conscientemente el crimen:...