
La infancia de Peter Kürten ya marcó su personalidad criminal. Nació en una familia desestructurada. En esa casa eran 13 hermanos, vivían en un espacio muy reducido. El padre era alcohólico, violento, le propinaba palizas a la madre, a los propios hijos y violaba a las hijas. Un ambiente familiar muy conflictivo que llevó a que Kürten se marchara de su casa con apenas 8 años de edad. Una decisión que le llevó por los caminos de la delincuencia. Aprendió a robar para poder sobrevivir.
Un año después de salir de ese ambiente familiar, con 9 años, una prostituta adentró a Kürten en el mundo de la zoofilia. Kürten empezó a sentir gusto, descubrió un placer insospechado. La zoofilia es una parafilia que consiste en la atracción sexual de...