
Manuel Blanco Romasanta es el único criminal que ha sido reconocido por la justicia española como “hombre lobo”. El perfil psicológico que presentaba era el de Lobishome, es decir, se pensaba que era un hombre convertido en lobo y se comportaba como tal. Bien sea por una fada o una maldición, el hombre lobo gallego dijo que actuaba impulsado por una fuerza irresistible que le hacía convertirse en lobo y atacar a sus víctimas para devorarlas. De hecho, en los lugares donde confesó que había cometido los crímenes, se encontraron diferentes restos humanos. El término culto de este trastorno se conoce como licantropía. En esa época la licantropía era considerada como una posesión diabólica de modo que se castigaba el pecado de bestialismo....