
El perfil psicológico de El Asesino de ancianas, José Antonio Rodríguez Vega, está caracterizado por tres grandes rasgos: un impulso sexual irrefrenable, el trastorno cleptómano y un embotamiento afectivo.
Como hemos explicado ya en muchas ocasiones (véase El Depredador de Seattle) la cleptomanía es el trastorno del control de los impulsos que hace que la persona que padezca este trastorno robe objetos de forma compulsiva. Ayer vimos en la descripción de las víctimas de El Asesino de Ancianas que el asesino siempre robaba objetos personales de sus víctimas.
Pero además de este impulso por robar, Rodríguez Vega tenía un impulso sexual. Padecía un trastorno de perversión sexual múltiple que le llevaba a abusar de sus víctimas...