jueves, 1 de diciembre de 2011

El perfil psicológico del psicokiller "BTK"

Uno de los rasgos principales de este psicokiller y que es habitual en muchos asesinos en serie, es que Dennis Rader, ocupaba un puesto destacado en su entorno social. Un puesto en el que era admirado. Rader era monitor de boy scouts, presidente de la congregación de su iglesia, funcionario municipal, tenía un máster en justicia criminal, una familia maravillosa, con su mujer y sus dos hijos. Nadie de su entorno podía sospechar ni lo más mínimo que esa persona admirada por todos era un psicokiller.

Dennis Rader, más conocido como El fantasma de Wichita o BTK,  era la obsesión de tener el poder. Rader conseguía este poder cuando asesinaba a sus víctimas, casi todas mujeres jóvenes y mayores. El hecho de abusar de ellas y asesinarlas y posteriormente el recuerdo de haberlo hecho le producía un placer enorme, le hacía sentir poderoso.

Pero no solo le bastaba con sentir ese poder, él quería ser reconocido por ojos de toda la sociedad. Esta es otra característica que hemos visto en asesinos en serie que hemos tratado, como Jack el Destripador o El hijo de Sam, es que tenían la necesidad de darse a conocer, es decir, enviaban cartas a la policía o a la prensa para que fueran admirados. En este caso, Rader enviaba cartas a la prensa y las firmaba como BTK (Beat, Torture and Kill). También, como veremos mañana en la resolución final del caso, le mandó un CD a la prensa con fotos de sus crímenes.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Las víctimas de BTK


Dennis Rader fue el responsable de diez homicidios cometidos entre 1974 y 1991, capaz de matar a una familia entera y de atacar a mujeres jóvenes y mayores, penetrando en sus casas y estrangulándolas.

En 1974, Rader asesina a la familia Otero. Picó al timbre mientras desayunaban, al abrir la puerta se encontraron con Dennis, un hombre corpulento que apuntaba con un revolver.

En ese mismo 1974, Kathryn Bright, 20 o 21 años. Ella y su hermano entraron en el apartamento de la víctima cuando fueron sorprendidos por un hombre. BTK forcejó con el hermano de ella, Kevin, quien a pesar de recibir dos disparos sorprendentemente sobrevivió. Su hermana no tuvo tanta suerte y murió después de ser apuñalada tres veces en el abdomen.

Marzo de 1977. Shirley Vian, 26 años.
BTK entró en su casa cuando el hijo de la víctima abrió la puerta. El asesino encerró a los tres pequeños para poder atar y matar tranquilamente a su madre.

8 de diciembre de 1977. Nancy Fox, 25 años. Ella no se dio cuenta de que tenía alguien en su apartamento. Hasta que no se disponía dormir Rader no actuó. La amarró a la camo y la estranguló con las medias de la víctima. Al día siguiente el mismo asesino llamó a la policía para alertar del crimen.

27 de abril de 1985. Marine Hedge, 53 años. Dennis Rader actuó la madrugada de aquel día, cogió a la víctima y se la llevó a un sitio alejado de su casa, donde la estranguló y la abandonó completamente desnuda.

El 16 de septiembre de 1986. Vicki Wegerle, 28 años.
su cuerpo se halló en el suelo de su habitación. El esposo de la víctima quedó tan enrabiado que contrató a un detective privado.

El último asesinato, enero de 1991. Dolores Davis, 62 años. La secuestró y estranguló. Dejó su cuerpo debajo de un puente.

martes, 29 de noviembre de 2011

BTK, su modus operandi en su nombre

Nos encontramos esta semana ante otro asesino en serie que mandó cartas a la prensa y a la policía para asegurarse de ser noticia, como Jack El Destripador. Dennis L. Rader, en su primera carta a la prensa, él mismo escribió: “Me conocerán como B (bind, atar), T (torture, torturar), K (kill, matar)”. Y así fue: así se le conoció porque así es como actuó.

Dennis Rader ante uno de los tribunales que le juzgó
BTK era un gran aficionado a leer y ver libros y películas de asesinos, y cometió todas las atrocidades que él observaba y admiraba. Planificaba sus asesinatos con antelación, por eso los cometió todos entre 1974 y 1991, a lo largo de tantos años. Durante el día era un activo vecino (presidente de la congregación de la iglesia, máster en justicia criminal, casado), y durante sus asesinatos ataba, torturaba, abusaba y mataba a sus víctimas (que analizaremos mañana). Para recordar sus crímenes y disfrutar con ellos, disponía de un cobertizo junto a su casa donde guardaba trofeos, recuerdos de las víctimas y numerosas fotos y notas escritas sobre lo sucedido en cada caso.

El modus operandi habitual en Dennis Rader era atar a una silla a las víctimas (como por ejemplo a toda la familia Otero), torturar física y psicológicamente a las personas, asfixiarlas con bolsas en la cabeza, estrangular con sus manos o son sogas, y  finalmente violar o masturbarse, por ello muchas veces se encontraba semen en los cuerpos.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Dennis Rader, BTK

Nombre
Dennis Rader
Alias
BTK (Bind, Torture and Kill) (Atar, torturar y matar)
Fecha del crimen
1974
Lugar del crimen
Sedgwick (en Wichita, Kansas)
Singularidad Envió algunas cartas a la policía y a agencias de noticias locales, donde se mofaba de los crímenes y daba detalles precisos de cada asesinato. Actualmente sigue en prisión.



Era lunes, la semana volvía a empezar y, como cada mañana, bendecían la mesa para pedir a Dios un buen inicio de semana. La señora Otero acababa de ultimar las tortitas mientras el padre ponía en la mesas las tazas de los niños. Para el hijo mayor cereales con leche fría y para la pequeña, tortitas con miel.

Una vez finalizaron sus plegarias, los hijos empezaron a devorar la comida mientras el padre abría el periódico, evidentemente siempre empezaba por la sección de economía, le fascinaba. La madre tomaba el café mientras planificaba en su agenda el trabajo de la oficina.
De repente, llamaron a la puerta, “¿Quién será”, se preguntó la madre mientras miraba el reloj e intentaba recordar si había quedado con alguien tan pronto. Mientras tanto, la niña pequeña se había asomado a la ventana y había visto a “un hombre muy raro que esconde algo con su chaqueta”.
Los señores Otero se miraron extrañados, el padre se levantó y mientras sonaba por segunda vez el timbre, abrió la puerta. Era un hombre robusto, de cara redonda, gafas finas y una barba mal cuidada. Era Dennis Rader. 

¿Qué escondía bajo la chaqueta? Un revolver.

domingo, 27 de noviembre de 2011

M. de Vampiro de Düsseldorf

Esta semana hemos tratado el caso del Vampiro de  Düsseldorf, y precisamente existe una película sobre este asesino, así que en el especial de hoy no podía faltar.

Se trata de  M. de Vampiro de Düsseldorf (1931), dirigida por Fritz Lang, se ha considerado una de las mejores películas de este director.


TÍTULO ORIGINAL M
AÑO 1931
DIRECTOR Fritz Lang
MÚSICA Edvard Grieg
REPARTO Peter Lorre, Otto Wernicke, Gustav Gründgens, Theo Lingen, Theodor Loos, Georg John,Ellen Widman, Inge Landgut
GÉNERO Thriller. Drama. Expresionismo alemán


Un asesino de niños atemoriza a toda una ciudad. La Policía busca frenéticamente a un asesino, pero acaba deteniendo a cualquier persona mínimamente sospechosa. Su objetivo no es acabar el crimen, es buscar a alguien, cuando ese alguien podría ser cualquiera. Además, los jefes del hampa, enfurecimientos por las redadas que están sufriendo por culpa del asesino, deciden buscarlo ellos mismos.

A partir del género policíaco se transmite un mensaje social cultivado que permite exponer el drama del hombre acosado, destacando el papel principal de una colectividad conmovida, movilizada y neurótica. Cada engranaje y esquina de la ciudad, acechada por atroces crímenes, busca a su chivo expiatorio. Las clases de "arriba" o "la gente decente" presionan a la policía y ésta, coaccionada, acosa a quién sea con tal de poder encontrar a un sospechoso.  En definitiva, una multiplicidad de muchas caras, muchas vidas, muchos intereses... Cualquier sospechoso es marcado con una M (de mörder, asesino en alemán), pero puede ser cualquiera, todos al fin y al cabo tenemos dibujada una M en la palma de la mano.

Una curiosidad es que el subtítulo de esta película, 'Un asesino entre nosotros', dio problemas a su director, Fritz Lang: ‘Cuando intentaba hacer M en 1931 (su título original era El asesino entre nosotros), recibí amenazantes cartas anónimas donde se me decía que el gran estudio de Staaken me estaba prohibido. Pero ¿por qué esa prohibición incomprensible contra una película sobre el asesino de niños de Düsseldorf? (…) Creían, ciegamente, que el título 'Asesino entre nosotros' quería decir una película contra los nazis.’



viernes, 25 de noviembre de 2011

El Vampiro al que cortaron el cuello

Esta semana hemos analizado uno de los asesinos más famosos de la historia, un hombre que disfrutaba con la muerte e hizo daño a muchas personas y de las formas más imaginativas. También sabemos que confesó que no se arrepentía, que hubiera hecho cosas peores si hubiera sabido cómo, y que su defensor, el doctor Wehmer, alegó a su favor que Peter Kürten había resultado dañado psicológicamente en su niñez al presenciar como su padre violaba a su hermana, y por ello cometía tales asesinatos.

Pero, ¿Cómo terminó la historia del Vampiro de Düsseldorf? Pese a sus evidentes problemas psicológicos, en 1931 Peter fue declarado culpable de sus asesinatos, y condenado a morir en la guillotina (que por aquel entonces se usaba habitualmente). Su cabeza cortada por la afilada cuchilla cayó al capazo un 2 de julio. A su juicio asistieron muchas personas de la ciudad de Düsseldorf, ya que la dificultad de la policía para encontrarle, le convirtieron en una leyenda en vida.

A principios del siglo XX, la guillotina
se empleaba a menudo para ejecutar a presos

jueves, 24 de noviembre de 2011

Peter Kürten y su perfil psicológico

La infancia de Peter Kürten ya marcó su personalidad criminal. Nació en una familia desestructurada. En esa casa eran 13 hermanos, vivían en un espacio muy reducido. El padre era alcohólico, violento, le propinaba palizas a la madre, a los propios hijos y violaba a las hijas. Un ambiente familiar muy conflictivo que llevó a que Kürten se marchara de su casa con apenas 8 años de edad. Una decisión que le llevó por los caminos de la delincuencia. Aprendió a robar para poder sobrevivir. 


Un año después de salir de ese ambiente familiar, con 9 años, una prostituta adentró a Kürten en el mundo de la zoofilia. Kürten empezó a sentir gusto, descubrió un placer insospechado. La zoofilia es una parafilia que consiste en la atracción sexual de un humano hacia otro animal distinto de su especie.

Otro trastorno que padecía Kürten, siendo el más característico y el que le da el sobrenombre, era la hematodipsia, una enfermedad más psicológica que física. La hematodipsia es una enfermedad en la que la persona que la padece tiene una necesidad de saciar su cuerpo con la ingesta de sangre animal o humana. Kürten fue apodado El Vampiro de Düsseldorf por beber la sangre de sus víctimas, después de asesinarlas. Se inició en esta práctica una tarde que paseaba tranquilamente por el parque y se sintió atraído por la belleza de un cisne. De repente, se abalanzó sobre él y le desgarro el cuello, luego bebió de su sangre. Primero fue con los animales, pero más tarde vinieron las personas.

Otro rasgo que define a Peter es la piromanía. La piromanía es un trastorno psicológico del control de los impulsos que produce un gran interés por provocar el fuego y observarlo. En algunos asesinatos cometidos, Kürten provocaba incendios –como  vimos ayer, a una de sus víctimas la roció con gasolina y luego le prendió fuego- de esta manera saciaba su instinto sexual. 

Kürten necesitaba saciar su apetito sexual. Siempre terminaba su ritual llegando al orgasmo, pero una vez lo conseguía ya no tenía sentido continuar. Es por ese motivo que algunas de sus víctimas no murieron, porqué Kürten no se aseguró de que estuvieran muertas, se alejaba de sus víctimas exclamando “Así es el amor”.

Y por último, otro rasgo que ya hemos visto en asesinos en serie anteriores, es que Peter Kürten tenía la necesidad de alcanzar la notoriedad. Sus crímenes la alcanzaron, ya que los habitantes de la ciudad de Düsseldorf vivían aterrorizados por esas violentas muertes.

Durante el juicio, los psiquiatras afirmaron que Peter Kürten no tenía ningún tipo de enajenación. Por lo tanto, se afirmó que era un psicópata y nunca mostro arrepentimiento alguno.


Como hemos podido leer, Peter Kürten, más conocido como El Vampiro de Düsseldorf, cumple con los rasgos del psicokiller.  

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Las 16 víctimas de Peter Kürten


Peter Kürten, más conocido como El Vampiro de Düsseldorf asesinó a 9 personas además de 7 intentos frustrados, según probó la policía. También cometió casi 80 agresiones sexuales.

No conocemos la identidad de las 16 víctimas, pero sí sabemos que fueron tanto hombres como mujeres y niños y niñas. A continuación, os detallamos las víctimas de las que sí tenemos más información:

Dos amigos de Peter Kürten. No se pudo probar que fuera él quién los matara, pero se sospecha que sí. Este crimen pasó cuando Peter aún era un niño y jugaba junto a sus amigos. Según parece, Kürten ahogo a sus dos amigos mientras paseaban en una barca por el río Rin.

Khristine Klein. Asesinada el 13 de mayo de 1913. Tenía 13 años cuando Kürten la mató. Khristine se encontraba en su habitación medio dormida cuando El Vampiro de Düsseldorf  agarró el cuello de la niña y la estranguló. La muchacha intentó resistirse pero finalmente murió ya que Peter le cortó el cuello con un cuchillo que llevaba. No la llegó a penetrar, dado que sufría eyaculación precoz, pero el hecho de ver la sangre brotar de su cuello le produjo un intenso orgasmo.

En los años 20, Peter Kürten volvió a actuar y mató tanto a hombres, mujeres como niños. 


 Rosa Ohlijer. Tenía 8 años de edad cuando fue asesinada. Kürten la apuñaló trece veces con unas tijeras, luego bebió su sangre. Finalmente, le roció el cuerpo con gasolina y le prendió fuego.

En 1929, mató a cinco personas, entre ellas dos niñas de 13 y 14 años

Un año después, El Vampiro de Düsseldorf cometió su último intento de asesinato. Decimos intento porque no llegó a matar a su víctima. Ella era Maria Budlick, una trabajadora doméstica. Peter la sedujo y la engaño para llevarla al bosque y así violarla y estrangularla. Una vez allí la estranguló, Maria no se resistió y cuando Peter tuvo su ya habitual eyaculación precoz, la abandonó en el bosque. Pero Maria no estaba muerta, así que pudo ofrecer una detallada información, que como veremos el viernes, condujo a que atraparan a El Vampiro de Düsseldorf.

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