domingo, 9 de octubre de 2011

Especial: Dexter Morgan, el justiciero


Hoy traemos a nuestro  blog un asesino en serie muy especial y seguro que conocido por la mayoría de vosotros, Dexter Morgan (Michael C.Hall)

La serie de televisión Dexter se emite desde el año 2006 en la cadena estadounidense Showtime y está basada en la novela El oscuro pasajero de Jeff Lindsay, escrita el año 2004. En España se ha estrenado en la cadena Cuatro aunque no ha sido de las más exitosas e incluso no ha llegado a emitir ya todas las temporadas. En cambio, en EUA es una de las series más populares y su sexta temporada se estrenó el pasado 2 de octubre (aunque se filtró el  capítulo una semana antes). Cada temporada tiene tan solo 12 capítulos, de unos 50 minutos cada uno. Fácil de digerir y difícil de esperar el siguiente.


Dexter Morgan es un analista de sangre "la rata del laboratorio" de la Brigada de Homicidios de Miami. Aún así, en sus ratos libres es un asesino en serie. Combina la perfecta vida normal del chico más corriente y inteligente de Miami con su lado oculto, el de asesino serial. Pero su particularidad es que aunque Dexter tiene el deseo de matar, solo acaba con la vida de los criminales, aquellas personas que han escapado de la justicia por diversas razones - muchas veces porqué el mismo se encarga de falsificar las pruebas del crimen o alterar el lugar del crimen para que su presa quede libre y el pueda acabar con su destino-. 

Y si os estáis preguntado el porqué de que solo asesine a los criminales, la razón la encontramos en su padre adoptivo Harry. Dexter vivió un episodio de pequeño que lo marcó para siempre y le llevó a ser un asesino en serie. Su padre adoptivo lo vió cuando era un crio y desde entonces le enseño a seguir un código para mantenerle a salvo a él y matar solamente a las personas que han cometido asesinatos.  Un código que aunque muchas veces lo ha puesto en el punto de mira le ha permitido avanzar a lo largo de las seis temporadas. 

No diremos mucho más sobre la trama o sobre Dexter Morgan ya que no nos gustaría que esta entrada se convirtiera en un spoiler para toda la gente que aún no ha visto la serie. Solo os podemos decir que es una de las mejores series que se han hecho en este ámbito y desde aquí os recomendamos verla. Tiene mucha intriga, suspense, algunos tintes cómicos y sobretodo te engancha desde el primer capítulo. 

Además, una cosa que he podido apreciar al largo del tiempo con otras personas que ven la serie es que le acabas cogiendo cariño a Dexter  y desearías que nunca fuese descubierto, aunque por otro lado saber que está acabando con la vida de personas. ¿Que os parece a vosotros? ¿Se puede perdonar a Dexter porque es un justiciero? o al contrario, es un asesino en serie que debería ser juzgado?

Aunque me gustaría deciros muchas más cosas sobre mi querido compañero de los lunes Dexter Morgan creo que es mucho mejor que seáis vosotros mismos quién juzguéis la serie. Así que espero vuestros comentarios y también incito -de nuevo- a que todas aquellas personas que no han visto la serie le déis una oportunidad, porqué de verdad, no os va a defraudar.





viernes, 7 de octubre de 2011

Un misterio sin resolver

The illustrated Police News
Los medios y las técnicas policiales de por aquel entonces no fueron suficientes para poder detener al verdadero culpable de los cinco asesinatos. De hecho, incluso todavía hoy se ignora quién fue el verdadero Jack el Destripador. La falta de indicios hizo que incluso se fotografiaran los ojos de las víctimas por si habían retenido en las pupilas la imagen del asesino.

Se ofrecieron recompensas para los que pudieran aportar algún dato válido, no obstante, lo único que se consiguió fue que los vecinos se denunciasen entre ellos, aprovechando sus desavenencias. Así pues, se detuvieron falsos culpables (que incluso se atribuían el crimen) pero después de numerosas investigaciones no tardaban en recuperar la libertad, ya fuera por el hecho de que carecían de habilidades médicas o de que tenían coartadas.

Una de las sospechas enfocaba al médico de la reina Victoria, Sir William Gull, quien supuestamente habría actuado contra una prostituta que chantajeaba a un miembro de la familia real. Sin embargo, la acusación era imposible dado que tenía 70 años y había sufrido un accidente cerebrovascular.

También se apuntó sobre John Pizer, un zapatero judío aunque su coartada era perfectamente plausible y rápidamente la acusación se desvaneció. El polaco Kosminski y el ruso Michael Ostrog también estuvieron en el punto de mira aunque, a pesar de demostrar su inocencia, acabaron en un sanatorio para enfermos mentales.

En 1991 se descubrió un supuesto diario personal de Jack en el que se descubría como culpable un comerciante de algodón de Liverpool, Joseph Maybric. Posteriormente, expertos en documentos antiguos informaron de su falsedad.

La ausencia de respuestas  hacía que la investigación avanzase lentamente. A pesar de que la policía se mantenía en silencio, la prensa alimentaba cada rumor escuchado y, como consecuencia, aumentaba la cólera y el miedo entre los vecinos. Poco a poco la actuación despiadada de Jack y su perfecta ejecución para no ser descubierto lo convirtieron no solo en leyenda sino también en un ejemplo para asesinos posteriores. El vampiro de Dusseldorf, Peter Kurten, declaró que la figura de Jack el Destripador había sido un referente a seguir cuando planeaba sus asesinatos. En la misma línea, El estrangulador de Boston, Albert Henry DeSalvo, dijo a la policía que pretendía hacer algo grande “como Jack el Destripador”. Otro ejemplo es el alias del norteamericano Ted Bundy, El Destripador Americano.

jueves, 6 de octubre de 2011

La psicología de El Destripador

Si nos preguntásemos como reconocer a un asesino en serie, seguramente, nos asustaría saber que muchos de los asesinos en serie son personas que llevan una vida normal y corriente, como la de cualquier ciudadano.  Pero si ahondamos un poco más en su perfil psicológico nos daríamos cuenta que muchos de ellos comparten unos rasgos determinados, rasgos que se encargan de estudiar profesionales con conocimientos para ello (psicólogos, criminólogos…)
Se considera que estamos ante un asesino en serie cuando aquella persona comete más de tres asesinatos en un período de tiempo de más de treinta días, siempre dejando unos días de margen entre cada asesinato, el llamado período de enfriamiento. El objetivo del asesino en serie es alcanzar la gratificación psicológica que le proporciona el asesinar a sus víctimas, en la mayoría de los casos por compulsión sexual y/o ansias de poder.

A Jack el Destripador se le ha  considerado uno de los mayores asesinos en serie de la historia de la humanidad. Una persona inteligente y audaz que nunca fue encontrada por la policía. Algunos lo calificaron como “fascinante, misterioso y terrorífico”, y es que sin duda, El Destripador, considerado el rey del crimen, tuvo la suficiente inteligencia como para cometer los delitos sin dejar pista alguna que le vinculara. La policía de Scotland Yard empleó todos sus esfuerzos y puso todas las técnicas disponibles para encontrarlo, pero todo fue en vano, el asesino en serie iba siempre un paso delante de ellos, cometía los asesinatos con suma inteligencia. 
Una de las pocas pistas que tenía la policía de Scotland Yard es que el asesino debía de tener amplios conocimientos de anatomía, por la forma en cómo destripaba a todas sus víctimas. Unas víctimas que por cierto, tal y como hemos podido leer en nuestra última entrada, todas eran féminas. ¿Por qué? Por una sencilla razón, Jack obtenía satisfacción sexual con los asesinatos que cometía.

Otro de los rasgos que caracterizó al asesino fue su sentido del humor. Jack el Destripador se encargó de enviar cartas a la policía dónde mostraba su clara intención de continuar matando y disfrutar con lo que hacía “No pararé en mi tarea de destripar putas. Y lo seguiré haciendo hasta que me atrapen…no les importe llamarme por mi nombre artístico. Suyo afectísimo, Jack el Destripador”. Numerosas cartas en las que el asesino serial mostraba su poderío.

Un asesino en serie que murió sin ser identificado, pero que consiguió la fama soñada y se convirtió en el referente para otros asesinos seriales que le precedieron. Con sus asesinatos saciaba dos de sus necesidades: tener el control sobre los cuerpos y llamar la atención de la sociedad de la época, aunque su huella ha llegado a nuestros días.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Las víctimas de Jack


Mary Anne Nichols, Polly. 42 años. Asesinada el 31 de agosto de 1888. Era alcohólica. Los agentes de seguridad la encontraron con el vientre abierto y la médula espinal, la tráquea y el esófago cortados.
Annie Chapman. Asesinada el 8 de septiembre de 1888. Estrangulada y degollada. Padecía una enfermedad pulmonar crónica y estaba desnutrida, probablemente era pobre.  Jack le arrancó el útero, la parte superior de la vagina y una porción de vejiga. Después de ella se comenzó a establecer un perfil, pero nunca se le identificó.
Elizabeth Stride, Liz la larga. Asesinada el 30 de septiembre de 1888. Fue hallada con una oreja cortada, pero el resto de su cuerpo no presentaba mutilaciones. Se supone que algo hizo huir al asesino y no pudo terminar su labor. En una de sus cartas a la policía, escribía: “Es una pena que me hayan interrumpido mientras estaba con mis amigas”. El mismo día, Jack asesinó a Catherine Eddowes. A ella le amputó la oreja derecha, los ovarios y un riñón.
Mary Jane Kelly. 25 años. Asesinada el 9 de noviembre de 1888. Era la más joven y bonita de sus víctimas. Fue encontrada muerta en su habitación alquilada en el barrio de Whitechapel. El cuerpo estaba de espaldas, sobre la cama, con el útero y los riñones extraídos. Los pechos estaban cortados; uno se encontraba bajo la cabeza, y el otro junto al pie derecho. El hígado entre los pies, los intestinos y el bazo también fuera del cuerpo. Toda su cavidad torácica estaba vacía, y su piel en una mesa de la habitación.

No se pudo demostrar que Jack El Destripador hubiera asesinado a nadie más, pero se cree que antes de este periodo (agosto-noviembre), el asesino podría haber actuado sin llamar tanto la atención. En cualquier caso, siempre será un misterio.

martes, 4 de octubre de 2011

Contacta con nosotras

Si tenéis cualquier sugerencia, duda, pregunta y/o nos queréis informar de algo, nos podéis escribir a huelladelcrimen@gmail.com

¿Cómo mataba Jack a sus víctimas?


En dos meses y medio, Jack El Destripador mató a un mínimo de cinco mujeres. Y no solo eso… Las mutiló. Otra característica singular de sus crímenes es que las decapitaba. Obtenía satisfacción sexual con sus asesinatos, motivo por el que eran siempre del sexo femenino, pero no se conformaba con la violación y decapitación: se dedicaba a cortar o arrancar diferentes órganos de sus cuerpos, mostrando vastos conocimientos de anatomía.
Solía comenzar el crimen violando a la mujer en cuestión de pie, aunque luego la sujetaba por el cuello y se aseguraba su silencio induciéndola a la inconsciencia a través de casi el estrangulamiento. La empujaba hasta el suelo con la cabeza hacia la izquierda y le rajaba la garganta con un objeto cortante, empezando por el extremo opuesto. Después, comenzaba el ritual que más tarde le dio el nombre de “Destripador”.
Jack amputaba las orejas, ovarios, riñones, pechos, en ocasiones el corazón… No se privaba de nada. Se le consideró un asesino de gran cultura e inteligencia, que disfrutaba con sus transgresiones y se sentía orgulloso de ellas. Se llegó a esta conclusión por el hecho de que siempre dejaba los cuerpos expuestos, con las entrañas esparcidas y rodeados por una serie de objetos que colocaba siempre de forma similar: anillos, monedas, píldoras envueltas en papel, etc.
Otra de sus características fundamentales era el sentido del humor. Jack mandó una serie de cartas a la policía, firmando como Jack El Destripador, en las que aseguraba que no pararía en su tarea de asesinar prostitutas, o que volvería a hacerlo, o que se había comido medio riñón de una mujer. En una ocasión, en la escena del crimen, Jack escribió en la pared “No hay porqué culpar a los judíos”.  Sin duda, su forma de cometer los crímenes convierte a Jack El Destripador en una leyenda, en un asesino sin alma, pero con mucha personalidad.

lunes, 3 de octubre de 2011

Se abre el caso

El equipo de la Huella del Crimen os da la bienvenida a este blog sobre asesinos en serie que hemos creado con mucha ilusión. Cada semana analizaremos un asesino desglosando toda la investigación por días:


lunes: recreación narrativa de los hechos
martes: el crimen
miércoles: las víctimas
jueves: el asesino
viernes: la conclusión
domingo: documentos extra


Por supuesto, estamos a vuestra entera disposición. Si tenéis cualquier pregunta, sugerencia, crítica, comentario no dudéis en escribirnos!


Gracias!

Jack el Destripador

NOMBRE
Jack 
FECHA DEL CRIMEN
1888
LUGAR DEL CRIMEN
East End, barrio de Whitechapel, Londres
SINGULARIDAD
Considerado “el rey del crimen”, nunca ha sido identificada y ha sido el referente de otros asesinos


    Calles oscuras, tinieblas alojadas en cada rincón, bares destartalados, burdeles sin alma... un lugar desamparado, arrastrado por la pobreza, bajo el consuelo de una botella de alcohol barato. El barrio de East End, situado en el distrito de Whitechapel, recogía los restos de la pobreza y la delincuencia londinense de 1888.       
       
    El sol emergía tímidamente la madrugada del 31 de agosto y se percibía el crujido de la madera al abrir los porticotes de las ventanas. Un transeúnte despertaba el silencio matutino mientras andaba por las frígidas aceras adoquinadas. Al final de la calle se distinguía el cuerpo tendido de una mujer de mediana edad, aparentemente desmayada.


    Al acercarse, se descubría un cuerpo con el abdomen mutilado y la mandíbula golpeada brutalmente, lo más posible que por una persona zurda. El vientre abierto, la médula espinal, la tráquea y el esófago cortados...
    El cuerpo todavía estaba caliente, tan solo hacía media hora que el asesino había actuado. Silenciosamente, escondido bajo la oscuridad, se había acercado a la víctima, se había colocado frente a ella y, aprovechando su desconcierto, casi la estrangula para asegurarse el silencio. La primera fue Polly, le siguieron cuatro mujeres más y algunas otras no atribuidas al asesino; todas fallecieron entre los muros de esta esfera marginal. 


    El asesino enviaba cartas burlonas a la policía escritas con tinta roja porque “lamentablemente, la sangre de las víctimas se coagula enseguida”. Se hacía llamar Jack el Destripador y nunca fue descubierto. Inteligente, capaz de no dejar pistas y atribuir sus actos a otros, su acción impecable se convirtió en referente para futuros asesinos.

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