viernes, 25 de noviembre de 2011

El Vampiro al que cortaron el cuello

Esta semana hemos analizado uno de los asesinos más famosos de la historia, un hombre que disfrutaba con la muerte e hizo daño a muchas personas y de las formas más imaginativas. También sabemos que confesó que no se arrepentía, que hubiera hecho cosas peores si hubiera sabido cómo, y que su defensor, el doctor Wehmer, alegó a su favor que Peter Kürten había resultado dañado psicológicamente en su niñez al presenciar como su padre violaba a su hermana, y por ello cometía tales asesinatos.

Pero, ¿Cómo terminó la historia del Vampiro de Düsseldorf? Pese a sus evidentes problemas psicológicos, en 1931 Peter fue declarado culpable de sus asesinatos, y condenado a morir en la guillotina (que por aquel entonces se usaba habitualmente). Su cabeza cortada por la afilada cuchilla cayó al capazo un 2 de julio. A su juicio asistieron muchas personas de la ciudad de Düsseldorf, ya que la dificultad de la policía para encontrarle, le convirtieron en una leyenda en vida.

A principios del siglo XX, la guillotina
se empleaba a menudo para ejecutar a presos

jueves, 24 de noviembre de 2011

Peter Kürten y su perfil psicológico

La infancia de Peter Kürten ya marcó su personalidad criminal. Nació en una familia desestructurada. En esa casa eran 13 hermanos, vivían en un espacio muy reducido. El padre era alcohólico, violento, le propinaba palizas a la madre, a los propios hijos y violaba a las hijas. Un ambiente familiar muy conflictivo que llevó a que Kürten se marchara de su casa con apenas 8 años de edad. Una decisión que le llevó por los caminos de la delincuencia. Aprendió a robar para poder sobrevivir. 


Un año después de salir de ese ambiente familiar, con 9 años, una prostituta adentró a Kürten en el mundo de la zoofilia. Kürten empezó a sentir gusto, descubrió un placer insospechado. La zoofilia es una parafilia que consiste en la atracción sexual de un humano hacia otro animal distinto de su especie.

Otro trastorno que padecía Kürten, siendo el más característico y el que le da el sobrenombre, era la hematodipsia, una enfermedad más psicológica que física. La hematodipsia es una enfermedad en la que la persona que la padece tiene una necesidad de saciar su cuerpo con la ingesta de sangre animal o humana. Kürten fue apodado El Vampiro de Düsseldorf por beber la sangre de sus víctimas, después de asesinarlas. Se inició en esta práctica una tarde que paseaba tranquilamente por el parque y se sintió atraído por la belleza de un cisne. De repente, se abalanzó sobre él y le desgarro el cuello, luego bebió de su sangre. Primero fue con los animales, pero más tarde vinieron las personas.

Otro rasgo que define a Peter es la piromanía. La piromanía es un trastorno psicológico del control de los impulsos que produce un gran interés por provocar el fuego y observarlo. En algunos asesinatos cometidos, Kürten provocaba incendios –como  vimos ayer, a una de sus víctimas la roció con gasolina y luego le prendió fuego- de esta manera saciaba su instinto sexual. 

Kürten necesitaba saciar su apetito sexual. Siempre terminaba su ritual llegando al orgasmo, pero una vez lo conseguía ya no tenía sentido continuar. Es por ese motivo que algunas de sus víctimas no murieron, porqué Kürten no se aseguró de que estuvieran muertas, se alejaba de sus víctimas exclamando “Así es el amor”.

Y por último, otro rasgo que ya hemos visto en asesinos en serie anteriores, es que Peter Kürten tenía la necesidad de alcanzar la notoriedad. Sus crímenes la alcanzaron, ya que los habitantes de la ciudad de Düsseldorf vivían aterrorizados por esas violentas muertes.

Durante el juicio, los psiquiatras afirmaron que Peter Kürten no tenía ningún tipo de enajenación. Por lo tanto, se afirmó que era un psicópata y nunca mostro arrepentimiento alguno.


Como hemos podido leer, Peter Kürten, más conocido como El Vampiro de Düsseldorf, cumple con los rasgos del psicokiller.  

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Las 16 víctimas de Peter Kürten


Peter Kürten, más conocido como El Vampiro de Düsseldorf asesinó a 9 personas además de 7 intentos frustrados, según probó la policía. También cometió casi 80 agresiones sexuales.

No conocemos la identidad de las 16 víctimas, pero sí sabemos que fueron tanto hombres como mujeres y niños y niñas. A continuación, os detallamos las víctimas de las que sí tenemos más información:

Dos amigos de Peter Kürten. No se pudo probar que fuera él quién los matara, pero se sospecha que sí. Este crimen pasó cuando Peter aún era un niño y jugaba junto a sus amigos. Según parece, Kürten ahogo a sus dos amigos mientras paseaban en una barca por el río Rin.

Khristine Klein. Asesinada el 13 de mayo de 1913. Tenía 13 años cuando Kürten la mató. Khristine se encontraba en su habitación medio dormida cuando El Vampiro de Düsseldorf  agarró el cuello de la niña y la estranguló. La muchacha intentó resistirse pero finalmente murió ya que Peter le cortó el cuello con un cuchillo que llevaba. No la llegó a penetrar, dado que sufría eyaculación precoz, pero el hecho de ver la sangre brotar de su cuello le produjo un intenso orgasmo.

En los años 20, Peter Kürten volvió a actuar y mató tanto a hombres, mujeres como niños. 


 Rosa Ohlijer. Tenía 8 años de edad cuando fue asesinada. Kürten la apuñaló trece veces con unas tijeras, luego bebió su sangre. Finalmente, le roció el cuerpo con gasolina y le prendió fuego.

En 1929, mató a cinco personas, entre ellas dos niñas de 13 y 14 años

Un año después, El Vampiro de Düsseldorf cometió su último intento de asesinato. Decimos intento porque no llegó a matar a su víctima. Ella era Maria Budlick, una trabajadora doméstica. Peter la sedujo y la engaño para llevarla al bosque y así violarla y estrangularla. Una vez allí la estranguló, Maria no se resistió y cuando Peter tuvo su ya habitual eyaculación precoz, la abandonó en el bosque. Pero Maria no estaba muerta, así que pudo ofrecer una detallada información, que como veremos el viernes, condujo a que atraparan a El Vampiro de Düsseldorf.

martes, 22 de noviembre de 2011

La extraña forma de matar del Vampiro de Düsseldorf

Esta semana tenemos a un asesino bien singular. Peter Kürten comenzó a asesinar de muy joven, cuando arrojó a dos amigos al Rhin para que se ahogaran. A partir de ahí, los crímenes fueron cada vez más duros y macabros.

Peter Kürten no tiene un modus operandi fijo; lo variaba en función de la víctima. Robaba a las víctimas, las golpeaba salvajemente, en ocasiones torturaba o violaba, y lo más curioso: les chupaba la sangre, literalmente. Mostró las ansias de matar desde muy pequeño, pero su carrera como asesino comenzó cuando empezó a acabar con la vida de las personas que se hallaban durmiendo en las casas que robaba. Violaba, estrangulaba, y se iba. En la navidad de 1913 fue la primera vez que Peter cortó la garganta de una chica i saboreó su sangre (hábito que le dio el nombre de vampiro). Otra singularidad es que Peter sabía bien como no dejar pistas, la policía no sabía nada de él y cuando supo, solamente supo de sus robos, no de sus atroces crímenes.

Más tarde, en 1923, mató a una pareja de novios a golpe de hachazo. En 1929 abusó de una niña de 8 años perdida y la mató con unas tijeras, y por supuesto, le chupó la sangre. Nos encontramos ante un asesino que sentía mayor placer al matar que al violar, por eso sus formas de matar son tan escabrosas. En el caso de una criada, muy similar al modus que usó con la niña, él mismo mandó un anónimo a la policía para que pudieran encontrar su cadáver y enterrarla. Otra curiosidad de su modus operandi es que le gustaba asegurarse de que sus víctimas acababan sepultadas; tenía miedo de que se levantaran y lo fueran a buscar. No solo mató chicas, también chicos y de todas las edades. Abusó de otro niño pequeño y lo quemó con petróleo. Y después de todas estas locuras que cometió, aseguró que no se arrepentía. Como veremos el jueves en su perfil psicológico, los forenses diagnosticaron que no era un demente… Era sencillamente malvado.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Peter Kürten, El vampiro de Düsseldorf

Nombre
Peter Kürten
Alias
El Vampiro de Düsseldorf
Fecha del crimen
1931
Lugar del crimen
Alemania, Düsseldorf
Singularidad
Fue capaz de aparentar una imagen de padre ejemplar


Paseaba aburrido por el parque cuando vio un precioso cisne en el lago. Cuello largo, porte imperial, elegancia y blanco impecable. Esa perfecta belleza le provocó un deseo imparable, un ansia desesperada por agarrar al animal. Se lanzó, como si de un espasmo se tratara, le cogió del cuello, se lo partió y le absorbió la sangre. Poco a poco su salvajería se fue apaciguando, mientras una sensación de alivio tan sosegador inundaba su interior. Fue su primera experiencia, le encantó. Pero por desgracia de los habitantes de Düsseldorf, no se conformó con animales.

Entrar en las casas del vecindario y hurtar los objetos valiosos de sus propietarios era el pan de cada día para Peter. Cosechaba una infancia y juventud desestructurada que le había hecho inmune ante el sentimiento de remordimiento. No le importaba nada ni nadie.

Esa tarde había entrado en la casa de unos vecinos que ya hacía semanas que controlaba. Después de hurgar por todo el domicilio, decidió marcharse con el botín, no muy abundante, pensándose que ya no había nada más que aprovechar.

Ante su sorpresa, mientras se dirigía a la ventana por donde había entrado, se fijó que en una habitación que había olvidado de registrar. Allí dormía una preciosa niña de unos 13 años.
De repente el vello se le estremeció, un calor intenso le subió por las venas, volvió sentir ese impulso salvaje de absorber sangre. Entonces Peter se estrenó con los humanos.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Asesinos de élite

Hoy domingo os traemos un especial un tanto distinto al que estabais acostumbrados.  Como sabemos, hoy es 20 de noviembre, día de las elecciones generales en España.  ¿Que mejor que ir a votar y luego iros al cine? Con el día que hace de frío y lluvia… con unas buenas palomitas viendo  una película se nos pasa la tarde volando.

Sí, lo habéis adivinado bien. Hoy toca hablar de una película: Asesinos de élite, pel·lícula que se estrenó el pasado viernes 18 de noviembre (en Estados Unidos de Amèrica el pasado mes de septiembre bajo el nombre de The Killer Elite).
 

Ficha técnica
Género: Thriller / acción
Duración: 105 minutos
Director: Gary McKendry
Guión: Gary McKendry y Matt Sherring (está basada en el best seller The Feather Men de Rannulph Duggan).
Fotografía: Simon Duggan
Música: Reinhold Heild y Johnny Klimek
Reparto: Robert De Niro, Clive Owen, Jason Statham, Yvonne Strahovski, Dominic Purcell, entre otros.
Productora: Coproducción EEUU-Australia; Omnilab Media / Ambience Entertainment Melbourne / Ambience Entertainment


Asesinos de élite es un thriller de acción en el que un jeque árabe  contrata a  tres antiguos miembros de las fuerzas especiales para que liquiden a tres miembros del SAS, el Servicio Especial Aéreo Británico). La razón: venganza, ya que estos tres miembros del SAS mataron diez años antes a tres hijos del jeque árabe en unos disturbios en Omán. 

Dos de los miembros de las fuerzas especiales aceptan de inmediato el trabajo. El otro, Danny, interpretado por Jason Statham, se ve forzado a aceptarlo para así rescatar a su antiguo mentor y socio, Hunter (Robert de Niro).El problema es que estos tres miembros de las fuerzas especiales están vigilados por una organización formada por antiguos miembros del SAS llamada The feather Men.


Como podemos leer,  Asesinos de élite es un thriller en toda regla. Para los amantes de la acción, no os la podéis perder. Para quién quiera pasar una buena tarde de domingo en el cine, tampoco.  Pero si no os hemos acabado de convencer, aquí os dejamos el tráiler para que le echéis un vistazo, a ver qué os parece. 




¿Todavía no os habéis decidido? Pues os dejamos más información acerca de la peli, dónde podréis leer unas cuantas críticas de los expertos cineastas. ¡Y recordad de pasaros por aquí y dejar vuestras impresiones si vais a verla!

http://www.filmaffinity.com/es/film698570.html
http://www.imdb.es/title/tt1448755/
http://peliculas.labutaca.net/the-killer-elite

viernes, 18 de noviembre de 2011

El final del Depredador


Ted Bundy, el Depredador de Seattle, fue identificado el 13 de febrero de 1978, cuando la policía localizó una furgoneta robada en la que se había desfogado con su última víctima. El vehículo estaba lleno de restos de ella y de huellas dactilares del asesino. Al cabo de dos días lo detenían.

Durante el juicio se declaró siempre inocente, de hecho, él mismo asumió su propia defensa. Peritos judiciales, psiquiatras e investigadores indagaron a fondo sobre su personalidad para demostrar que era un criminal. Finalmente, se pudieron aportar suficientes pruebas como,  por ejemplo, el análisis de la dentadura del sospechoso impresa en los glúteos de una de sus víctimas. Se demostró únicamente que fue el asesino de 3 víctimas, pero ya fue suficiente para condenarlo a la silla eléctrica.

Durante los diez años que esperó a la ejecución de su condena, Bundy acabó reconociendo que había matado a veintitrés chicas, aunque se cree que fueron muchas más. Finalmente, el 25 de enero de 1989, fue electrocutado hasta la muerte. Más de mil personas solicitaron estar presentes durante la ejecución. Incluso por radio se pidió enérgicamente a la población que apagaran los electrodomésticos para que no faltase energía eléctrica en la prisión. Curiosamente, la ley norteamericana que ampara a las víctimas de la pornografía se llama “Ley Bundy”.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Ted Bundy, el psicópata sexual

Theodore Robert Bundy, más conocido como el Depredador de Seattle era un psicópata sexual.

Los problemas psicológicos de Bundy nacen ya en su infancia, dónde tuvo que aceptar que su madre era su hermana mayor a la luz de la sociedad, porqué esta le había tenido demasiado joven y sin casarse y el abuelo de Bundy nunca quiso que se supiera la verdad. Un hecho le marcó ya su personalidad.

Cuando llegó a la adolescencia, debido a los problemas económicos familiares –nunca pudieron conseguir el tan ansiado bienestar- Ted se dedicó a robar. Al principio fueron pequeños robos, pero que le acabarían llevando a que desarrollara una enfermedad: la cleptomanía. Sentía la necesidad de robar porqué robar le proporcionaba una adrenalina que le ayudaba a tapar su ansiedad.  La cleptomanía es un trastorno del control de impulsos que tiene como consecuencia el robo compulsivo. La persona que padece este trastorno, denominado como cleptómano, roba para satisfacer su trastorno mental.  

En ese momento, el Depredador de Seattle desarrolló otro trastorno psicológico. Pasó de ser cleptómano a voyer. El voyerismo es una conducta que se basa en la contemplación de personas desnudas o personas que estén realizando actividades sexuales. El objetivo del voyer –se llama así la persona que padece este trastorno- es conseguir la excitación sexual. Bundy empezó a desarrollar esta conducta cuando vio a su vecina de enfrente desnuda en su piso. 

Durante sus años universitarios, Ted fue una estudiante ejemplar, con una mirada segura, el rostro risueño, atractivo, mandíbula marcada… que encandilaba a todas las mujeres. Un rasgo muy común de los psicópatas. Fue en ese período, cuando la psicología de Bundy cambiaria al ser rechazado por una bella mujer. Ted conoció a una joven con la que empezaría una relación, pero el gran poder y lujo que quería esa muchacha y que Ted no le pudo dar marcó para siempre su psicología. El abandono de esta le produjo tal golpe mental que Ted nunca se recompuso. A partir de ese momento, albergó una rabia y resentimiento en su interior que estuvo presente en todos los momentos de su vida. Era una obsesión constante y enferma. No paro de lograr éxitos hasta que años después la bella Stephanie se volvió a fijar en él y juntos empezaron una nueva vida. En su luna de miel, Bundy mostró asco y desprecio hacia la mujer que siempre había sido su obsesión. Días más tarde, empezó con sus asesinatos.

Ted Bundy se convirtió así en un psicópata sexual. Todas sus víctimas fueron mujeres y el rasgo más característico es que todas se parecían a Stephanie. A parte de ser un psicópata sexual, Bundy también era un sádico criminal que se ensañaba con el cuerpo de sus víctimas, motivo por el que sería denominado “Depredador de Seattle”.

Marcado en su infancia, una adolescencia con trastornos (cleptomanía y voyerismo), en su madurez Ted Bundy se convirtió en un psicópata sexual y sádico. Unos rasgos psicológicos que marcaron des de bien pronto su personalidad. 

Os dejamos con un vídeo (la primera parte) de una entrevista a Ted Bundy horas antes de su muerte, donde podéis conocerlo un poco más y acercaros a su perfil psicológico:



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