jueves, 17 de noviembre de 2011

Ted Bundy, el psicópata sexual

Theodore Robert Bundy, más conocido como el Depredador de Seattle era un psicópata sexual.

Los problemas psicológicos de Bundy nacen ya en su infancia, dónde tuvo que aceptar que su madre era su hermana mayor a la luz de la sociedad, porqué esta le había tenido demasiado joven y sin casarse y el abuelo de Bundy nunca quiso que se supiera la verdad. Un hecho le marcó ya su personalidad.

Cuando llegó a la adolescencia, debido a los problemas económicos familiares –nunca pudieron conseguir el tan ansiado bienestar- Ted se dedicó a robar. Al principio fueron pequeños robos, pero que le acabarían llevando a que desarrollara una enfermedad: la cleptomanía. Sentía la necesidad de robar porqué robar le proporcionaba una adrenalina que le ayudaba a tapar su ansiedad.  La cleptomanía es un trastorno del control de impulsos que tiene como consecuencia el robo compulsivo. La persona que padece este trastorno, denominado como cleptómano, roba para satisfacer su trastorno mental.  

En ese momento, el Depredador de Seattle desarrolló otro trastorno psicológico. Pasó de ser cleptómano a voyer. El voyerismo es una conducta que se basa en la contemplación de personas desnudas o personas que estén realizando actividades sexuales. El objetivo del voyer –se llama así la persona que padece este trastorno- es conseguir la excitación sexual. Bundy empezó a desarrollar esta conducta cuando vio a su vecina de enfrente desnuda en su piso. 

Durante sus años universitarios, Ted fue una estudiante ejemplar, con una mirada segura, el rostro risueño, atractivo, mandíbula marcada… que encandilaba a todas las mujeres. Un rasgo muy común de los psicópatas. Fue en ese período, cuando la psicología de Bundy cambiaria al ser rechazado por una bella mujer. Ted conoció a una joven con la que empezaría una relación, pero el gran poder y lujo que quería esa muchacha y que Ted no le pudo dar marcó para siempre su psicología. El abandono de esta le produjo tal golpe mental que Ted nunca se recompuso. A partir de ese momento, albergó una rabia y resentimiento en su interior que estuvo presente en todos los momentos de su vida. Era una obsesión constante y enferma. No paro de lograr éxitos hasta que años después la bella Stephanie se volvió a fijar en él y juntos empezaron una nueva vida. En su luna de miel, Bundy mostró asco y desprecio hacia la mujer que siempre había sido su obsesión. Días más tarde, empezó con sus asesinatos.

Ted Bundy se convirtió así en un psicópata sexual. Todas sus víctimas fueron mujeres y el rasgo más característico es que todas se parecían a Stephanie. A parte de ser un psicópata sexual, Bundy también era un sádico criminal que se ensañaba con el cuerpo de sus víctimas, motivo por el que sería denominado “Depredador de Seattle”.

Marcado en su infancia, una adolescencia con trastornos (cleptomanía y voyerismo), en su madurez Ted Bundy se convirtió en un psicópata sexual y sádico. Unos rasgos psicológicos que marcaron des de bien pronto su personalidad. 

Os dejamos con un vídeo (la primera parte) de una entrevista a Ted Bundy horas antes de su muerte, donde podéis conocerlo un poco más y acercaros a su perfil psicológico:



miércoles, 16 de noviembre de 2011

Las más de 23 víctimas de Ted Bundy


Durante la primavera y verano de 1974 desaparecieron varias chicas universitarias. Se calcula que fueron ocho víctimas a las que atacó de noche: les solicitaba ayuda con el coche y después jamás se las volvía a ver.

En 1974, Carol Valenzuela, de 20 años, desapareció de Vancouver (Canadá). Su cadáver no fue descubierto hasta el mes de octubre, junto a otro cuerpo sin identificar. El 11 de febrero del mismo año, desapareció Nancy Wilcox, de 16 años. Su cuerpo nunca fue hallado. El 12 de marzo, Donna Mason, de 19 años, fue vista por última vez mientras iba a un concierto de jazz del campus.

El 17 de abril, Susan Rancourt de 18 años, caminaba por los jardines del Central Washington State College cuando desapareció. Un mes más tarde desapareció Roberta Parks, de 20 años, quién había quedado con unas amigas para tomar café, nunca llegó. Parks se encontró con un hombre aparentemente lesionado que le pidió ayuda para subir unas cosas a su auto. Jamás fue vista de nuevo.


El 1 de junio de 1974 también, Brenda Ball, de 22 años, salió de la Taverna Flame en Burien (Washington) después de comentar a sus amigos que iba a buscar a alguien que la llevara a Sun City (California). La última vez que la vieron estaba hablando con un hombre con el brazo en un cabestrillo. Diecinueve días más tarde se descubrió que Brenda nunca llegó a su destino. Aún en 1974 Georgann Hawkins, de 18 años, perteneciente a la fraternidad Kappa Alpha Theta de Seattle, desapareció después de despedirse de su novio e ir a buscar unos libros para un examen de castellano. Su compañera de habitación y la encargada del dormitorio reportaron su desaparición a la mañana siguiente.
El 14 de julio, la universitaria Janice Ott dejó una nota a su compañera de habitación avisándole que se iba en bicicleta al parque Lake Sammamish. Allí se le vio conversar con un hombre que tenía el brazo enyesado y le pedía ayuda para cargar libros en su auto. Días después volvió al mismo parque y secuestró a Denise Naslund, la cual pasaba el día con su novio y amigos. Los restos de Janice y Denise fueron encontrados en agosto de 1974 en el mismo lago Sammamish.
Bundy despistaba a la policía porque sabía cómo alterar su aspecto físico. Se cambiaba el peinado, se dejaba crecer barba y bigote o se los afeitaba. También cambió de residencia y se mudó a Midvale (Utah), donde el 30 de agosto de 1974 se matriculó como estudiante en la Facultad de Leyes en la Universidad de Utah. El 18 de octubre de 1974 asesinó a Melissa Smith, la hija del sheriff local. La secuestró mientras ella iba a pasar la noche en casa de una amiga. Su cadáver fue encontrado nueve días después en Summit Park.

El 30 de octubre desapareció Laura Aimee, de 17 años, cuando volvía de una fiesta de Halloween. Su cadáver fue encontrado en los montes Wasatch mostrando signos de haber sido golpeada en la cabeza con una cuña de metal y violada.

La policía inició una investigación y descubrió similitudes en el modus operandi con algunos asesinatos ocurridos en Washington. Entre ambas comisarías elaboraron un retrato hablado del posible aspecto que tendría el asesino. Como vemos, Ted Bundy fue un asesino insaciable que no dudaba en matar allá donde fuera.

martes, 15 de noviembre de 2011

La masacre de los crímenes de Ted Bundy

Theodore Robert Bundy era una persona inteligente y carismática, que luchó mucho por destacar en la sociedad y complacer a su familia. Como veremos el jueves en su perfil psicológico, el punto de inflexión en la vida de Bundy fue el momento en el que su novia Stephanie lo dejó: la rabia que sintió despertó en él una sed de venganza que le llevó a matar entre 23 y 36 personas durante 50 semanas.

De cleptómano y astuto ladrón, Ted Bundy pasó, en cuestión de meses, a ser un sádico criminal que elegía a sus presas de forma aleatoria, todas mujeres. Su particular estética macabra le llevaba a escoger chicas de edad y físico parecidos a Stephanie. Su locura le arrastró a una masacre en la que todo valía: tremendos golpes con barras de hierro y martillos, violaciones corporales de toda índole, mordiscos, penetraciones vaginales con palos metálicos, desgarramientos anales con ramas de árbol, estrangulamientos, etc. En una ocasión violó a cuatro mujeres en un mismo día, y era muy capaz de asesinar a un par de chicas y después irse a cenar con un nuevo ligue tranquilamente.

El conocido depredador de Seattle llenó de terror las calles de muchas ciudades norteamericanas, pero su capacidad de no dejar pruebas (al menos en los primeros crímenes) le libraban siempre de la cárcel, de forma que él seguía cometiendo sus delitos sin ningún impedimento. En sus últimos años de libertad cometió el error de dejarse llevar demasiado, dejar huellas dactilares y sus dientes marcados en los cadáveres de las chicas, lo que sirvió después para detenerle. Os dejamos este análisis que el programa "Criminales de la Historia" hizo sobre Theodore Bundy, con Pérez Abellán, uno de los mayores expertos de España sobre el tema. 



lunes, 14 de noviembre de 2011

Ted Bundy, el depredador de Seattle

Nombre
Theodore Robert Bundy
Alias
El depredador de Seattle
Fecha del crimen
1989
Lugar del crimen
Estados unidos
Singularidad
Consideraba a sus víctimas desechos que había que eliminar


Era un hombre alto, atractivo, de pelo rizado, mirada profunda y un porte elegante y varonil. Aparcó su coche en el aparcamiento del campus universitario y se dirigió hacia el maletero para sacar unos libros. Por su forma de vestir y su aire intelectual parecía un profesor, de esos que son originales en sus clases y hacen pasar un buen rato al alumnado mientras explican el temario a la perfección.

En ese momento pasaba una chica, también muy guapa, que abrazaba entre sus brazos la carpeta de la universidad. No pudo evitar mirar de reojo al profesor, no lo conocía, era evidente que nunca lo había visto, ya que, si no, se hubiera fijado antes.

Lo vio con ademán de sacar unos manuales enormes del maletero, entonces, se percató que tenía el brazo escayolado, así que aprovechó para ayudarle. Su sonrisa era simpática, y tenía un tono de voz muy agradable.

Pero después de unos minutos de coqueteo, la cara del supuesto profesor cambió y su voz se volvió ronca. Le exigió a la chica que se subiera al coche de inmediato y que le acompañara a casa. La chica dudó, pero tras un breve forcejeo se dio cuenta de que movía su brazo a la perfección y que no parecía roto, entonces huyó despavorida.

Tuvo mucha suerte, había escapado de Ted Bundy, uno de los mayores psicópatas sexuales de Norteamérica.

domingo, 13 de noviembre de 2011

La historia de la vampira convertida en musical

Como cada domingo, te traemos un especial sobre el mundo de los asesinos para que, aparte de informarte, te puedas entretener. Si te ha parecido interesante la historia sobre Enriqueta Martí que te hemos traído esta semana, tenemos buenas noticias para ti. Apunta la fecha: 14 de diciembre de 2011. Queda un mes justito para que se estrene en el Teatre del Raval de Barcelona el musical “La vampira del Raval”, un musical que, en clave de musical de factura cómica y final trágico, narra las andanzas de la Vampira del carrer Ponent, que tantos escalofríos nos da.

Estará protagonizado por Pep Cruz, Noël Olivé, Roger Pera, Jordi Coromina y Mingo Ràfols. Un elenco de calidad que sin duda te hará pasar un buen rato a la vez que te hará recordar las extrañas prácticas que Enriqueta Martí llevó a cabo, que sin duda forman parte de la historia de Barcelona. El espectáculo se define como “un musical de humor negro, elaborado en clave de cabaret, que incorpora el gore moral al burlesque, y quizás atenúa el sustrato terrible de la historia que relata LA VAMPIRA DEL RAVAL”.

Si hemos conseguido despertar tu curiosidad, en la web del Teatre del Raval tienes más información sobre el precio de las entradas y los puntos de venta: http://www.teatredelraval.com/

viernes, 11 de noviembre de 2011

Enriqueta Martí, enterrada en el cementerio de Montjuïc

Enriqueta Martí, más conocida como La Vampira de Barcelona, fue detenida gracias a una vecina. La mujer en cuestión alertó a un amigo suyo municipal que había visto un comportamiento extraño en su vecina de enfrente, al parecer, por la mañana Enriqueta vestía con ropa sucia e iba desaliñada, pero por la noche, cuando pensaba que nadie la veía, salía vestida lujosamente con sus mejores trajes. Pero no fue esto lo que más le llamó la atención a la vecina, sino que la noche anterior de ser detenida, a la vecina le pareció ver el rostro de una niña pequeña haciendo gestos detrás de la ventana del piso de Enriqueta. Así pues, alertó a su amigo y se excusó de no haber contado nada antes porqué no quería culpar a una persona sin tener la más mínima prueba.

El municipal alertó a sus compañeros que llevaban el caso y con la escusa de hacer una inspección de sanidad se adentraron en aquella casa. El panorama fue aterrador, se encontraron huesos humanos y restos de sangre aún en el cuchillo. También había pomadas, ungüentos, cremas hechas con sangre y preparadas para vender. Por suerte, se encontraron con vida dos niñas, que fueron rescatadas. Además, se encontró una lista hecha pedazos con nombres de personas influyentes en la Barcelona de la época. Pero no solo fue en esa propiedad donde se hallaron estas monstruosidades. La policía comprobó que Enriqueta Martí tenía una casa en la calle Jocs Florals, número 55 y fue allí en busca de pruebas. El panorama también fue devastador, allí se encontraron con restos humanos de niños pequeños, un cráneo y un zapato.

Enriqueta se derrumbó en medio de una gran ansiedad. Fue encarcelada en la prisión “Reina Amàlia”, en espera de juicio. Durante el tiempo que estuvo en espera de ser juzgada se intentó suicidarse cortándose las venas con un cuchillo de madera, por lo que se tomaron medidas para que nunca se quedase sola –ya que la gente de la calle quería que fuera juzgada y se le aplicara el garrote vil-.

Aun así, nunca se llegó a celebrar el juicio. Un año y tres meses después de su ingreso en prisión, la madrugada del  12 de mayo de 1913, murió. Algunas teorías apuntan que pudo ser envenenada en prisión. Otras teorías, que las mismas compañeras de prisión la asesinaron, se cebaron con su cuerpo, apaleando y quebrando sus miembros. Lo único cierto es que su muerte impidió que se supiera toda la verdad.

La policía también detuvo a dos hombres, presuntamente implicados en la trama – posiblemente pertenecían a una banda que se dedicaba a preparar pócimas con los niños secuestrados-, el marido de Enriqueta Martí, Juan Pújalo, y el supuesto amante de Enriqueta, Pablo Sociats.

Enriqueta Martí, más conocida como La Vampira de Barcelona o La Vampira del Carrer Ponent, fue enterrada en una fosa común del Cementerio del Sudoeste, situado en la montaña de Montjuïc de Barcelona.


  
El programa Cuarto Milenio, de Iker Jiménez, analizó el caso de Enriqueta Martí. Aquí podeís ver un trozo del vídeo dónde se recrea y se explica la historia. ¿Qué os parece?

jueves, 10 de noviembre de 2011

La psicosis de Enriqueta

Poco se sabe sobre la Vampira del Carrer Ponent, conocida también como la Vampira de Barcelona. Su temprana muerte (de la que informaremos mañana en nuestro blog), impidió conocer detalles sobre ella o sobre los asesinatos que había cometido más allá de las pruebas que la policía encontró en sus diversos edificios. 

El rasgo psicológico más destacado de Enriqueta es que era psicópata, es decir, mataba para conseguir ganancias, pura ambición. El objetivo de matar a todos esos niños era uno: poder hacer con su sangre y sus grasas ungüentos que le permitieran permanecer joven toda la vida. Pero no solo eso, también ganaba dinero con esos crímenes, ya que vendía los ungüentos, las cremas y la sangre de los niños a enfermos terminales que tenían grandes recursos económicos. Todo un negocio.

Seguramente, Enriqueta, su marido y su amante pertenecían a una banda que se dedicaba a preparar todos estos ungüentos para comerciar con ellos. Pequeñas vidas humanas que terminaban dentro de un frasco.

Ya en prisión, su estado mental desvarió tanto, sufría tanta angustia, que intentó quitarse la vida en más de una ocasión. 

Poseedora de una doble vida, por el día mendiga y por la noche gran dama, Enriqueta Martí pasará a la historia como asesina en serie psicótica. 

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Las víctimas de la Vampira


Cuando la policía registró la casa de Enriqueta encontró huesos de niños de corta edad y docenas de frascos de cristal llenos de sangre coagulada. No se sabe el número exacto de niños y niñas que perdieron la vida  en manos de Enriqueta, aunque se identificaron más de media docena.


Entre ellos destacan José Expósito y Alejando Pújalo, ambos de dos años y encontrados en la calle Tallers, pues se descubrió que Enriqueta tenía más de una casa, además de en la Calle Ponent,  donde practicaba brujería con los pequeños. 


Se encontró a otro niño, asesinado en el piso de la calle Ponent, que no pudo ser identificado por su estado, lo único que se vio junto a él fue un uniforme del colegio Liceo Políglota. Por último, también fueron víctimas de la Vampira Benedito Messeguer, Benito Claramunt y Juanito. Este último lo presenció Teresita Guitart, una niña secuestrada durante cuatro meses y a la que Enriqueta tenía previsto que fuera su siguiente víctima. Tanto ella como Angelita pudieron salvar su vida por muy poco, gracias a la actuación de la policía.

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