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jueves, 8 de marzo de 2012

La escena del crimen y el criminal


Antes de continuar con los tipos de trastornos psicológicos, hoy en la sección de Psicología criminal os contamos algo también muy interesante: la relación entre la escena del crimen y el criminal. Aquí os dejamos un resumen:
Los criminales organizados y su escena
Que la escena de un crimen indique que hubo planificación, premeditación y un esfuerzo consciente por evitar ser identificado, dicho mucho del criminal al que se busca. Los criminales tienden a ser inteligentes, presentan una historia con bajos logros, con una educación y trabajos de tipo esporádico. A menudo se encuentran casados y son socialmente aptos, pero que presentan una personalidad de tipo antisocial. Las víctimas acostumbran a ser escogidas según conveniencia y el cadáver se intenta ocultar, o incluso se desmiembra para evitar la identificación —este último caso acostumbra a ser de criminales con conocimientos forenses—.
Estos criminales organizados normalmente personalizan a la víctima, controlan la conversación y demandan la sumisión de la víctima. Además, la personalidad organizada del criminal se refleja en su estilo de vida, en forma de mantener la casa, el coche y la imagen personal. Estos sujetos acostumbran a volver a la escena del crimen. Sabemos que nos encontramos ante un criminal organizado si detectamos: escena del crimen controlada, recogida del arma, pocas pruebas criminológicas y forenses, actos agresivos innecesarios y desplazamiento del cuerpo.
Los criminales desorganizados y su escena
Esta escena nos indica acciones que han sido espontáneas y que el crimen fue cometido de manera impulsiva. La víctima se escoge al azar y la escena del crimen suele ser el mismo lugar en el que se encuentra la víctima. A ello se debe el uso de objetos o armas encontradas en el lugar y la rapidez del acto criminal, lo que posibilita la presencia de pruebas criminológicas y forenses.
Se trata de sujetos de inteligencia baja, que posiblemente presenten alguna perturbación psiquiátrica y por ello pueden haber estado en contacto con centros de salud mental. Estos funcionan inadecuadamente a nivel social —escasas relaciones excepto con la familia, sexualmente incompetente o inexperto, etc. —. El ataque suele ser brutal y puede ser que la cara de la víctima sea fuertemente golpeada en un intento de deshumanizarla, o que haya sido sexualmente agredida, generalmente post-mortem, incluso con mutilación de la cara, genitales y senos. Estos sujetos pueden mover el cuerpo, pero en este caso será más para guardar el recuerdo que para ocultar la prueba. También presenta desorganización en el resto de actividades y el comportamiento post-crimen es muy relevante: en ocasiones retornan pronto a la escena, asisten a los funerales, guardan recortes de diarios con noticias, cambian de domicilio y de trabajo, etc.
Fuente: Psicología criminal 

jueves, 1 de marzo de 2012

Los trastornos de personalidad

Estrenamos hoy la sección de psicología y lo hacemos tratando un tema muy interesante: los trastornos de personalidad. ¿Os habéis parado a pensar nunca en qué tipos de trastornos hay y en qué consisten? A continuación, os lo explicamos.

Los trastornos de personalidad se suelen iniciar en la época de la adolescencia y consisten en unas pautas inflexibles de comportamiento que se manifiestan de forma peculiar y en alteraciones afectivas, que afectan tanto al individuo en el control de sus impulsos y sus relaciones interpersonales. Este tipo de personas son más propensas a cometer delitos en determinadas circunstancias. El psicólogo será la persona encargada de valorar el trastorno que padecía la persona que cometió el delito, para así decidir qué tipo de implicación jurídica conlleva. 

A continuación, vamos a ver los diferentes tipos de trastornos de personalidad que hay:
 1. Trastorno paranoide de la personalidad: personas desconfiadas, que normalmente piensan que los demás actúan con ellos de forma agresiva o amenazante. Este tipo de personas suelen acusar falsamente a compañeros, familiares, amigos, etc. 

2. Trastorno esquizoide de la personalidad: personas con dificultades para establecer relaciones con otras personas de forma estable. Se caracterizan por la indiferencia y la falta de empatía. No es frecuente que se asocie este tipo de personalidad a cometer delitos, por su tendencia al aislamiento.

3. Trastorno esquizotípico de la personalidad: trastorno frecuente en personas marginadas y mendigos, caracterizado por una tendencia al aislamiento social y afectivo y un pensamiento mágico y supersticioso. Los delitos asociados a este tipo de personalidad son bajos e insignificantes. 

4. Trastorno antisocial de la personalidad: personas que no tienen remordimientos en su comportamiento. Desprecian a los demás, tienen impulsividad, irritabilidad, agresividad y una conducta irresponsable. Son sujetos que cometen numerosos delitos a lo largo de su vida. 

5. Trastorno límite de la personalidad: este tipo de personas son impulsivas y con tendencias al suicidio. Son sensibles al rechazo e inestables en las relaciones personales, la autoimagen y la afectividad. Este tipo de sujetos pueden tener comportamientos violentos y seguidamente un gran sentimiento de arrepentimiento. 

6. Trastorno histriónico de la personalidad: tienen un comportamiento seductor, buscan la atención de otras personas. No se suelen asociar delitos a estas personas, pueden llegar a cometer un delito para llamar la atención de los demás. 

7. Trastorno narcicista de la personalidad: sujetos que no aceptan las críticas ni los fracasos. Tienen un comportamiento arrogante con los demás y necesitan sentir la admiración de todos. No es frecuente que se asocien delitos a este tipo de personas, eso sí, pueden llegar a hacer denuncias falsas cuando sienten sus derechos vulnerados.

8. Trastorno evitativo de la personalidad: personas que necesitan mucho afecto. Son sensibles al rechazo y, normalmente, se suelen sentir inferiores. Este trastorno provoca una tendencia al aislamiento, lo que provoca que las posibilidades de cometer delitos es  muy baja. 

9. Trastorno por dependencia de la personalidad: sujetos que dependen de la aprobación de otras personas. Son sumisos y dependientes de otras personas. Harán cualquier cosa para no perder la aprobación de los demás. Por lo general, la autoestima de estas personas es muy baja y aunque no son personas propensas a cometer delitos, sí que pueden llegar a ser cómplices de personas que cometen un delito y se aprovechan de la situación de dependencia de estos sujetos.

10. Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad: las personas que padecen este trastorno son sujetos extremadamente preocupados por el orden, el control y la perfección. Su característica es que son personas meticulosas y rígidas y sienten un terror por transgredir las normas. En cuanto a los delitos asociados con este tipo de personalidad son poco frecuentes, porqué son personas que siguen mucho las reglas. 

Fuente: Psicología Criminal de Miguel Ángel Soria Verde y Dolores Sáiz Roca

Si os ha gustado este post, estaros atentos, porqué en las próximas semanas vamos a continuar hablando de trastornos (mentales, psicóticos, neuróticos, etc.). ¡No os lo perdáis!

lunes, 5 de diciembre de 2011

¿Qué es la psicopatía?



Hace unas semanas, Mª del Mar Gallardo nos preguntaba, al leer las atrocidades que los asesinos cometían: ¿Pero todas estas cosas, las puede hacer una persona cuerda o necesita estar de algún modo enferma?

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